Tras conocer la determinación de la justicia de rechazar la acción de cumplimiento presentada por comunarios de la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía (Tarija) al ingreso de la actividad petrolera sin consentimiento, los políticos de oposición, Samuel Doria Medina y Óscar Ortiz, se pronunciaron a favor del Área Protegida (AP).
Samuel y Ortiz critican ingreso a Tariquía para realizar obras
Los políticos opositores criticaron que se pretenda ejecutar trabajos petroleros. Dijeron que se debe cuidar la naturaleza. El Gobierno señala que ya se entró antes.

EN LA CIUDAD DE TARIJA SE EFECTUÓ UNA PROTESTA EN RECHAZO A LA EXPLORACIÓN. ARCHIVO ANF.- Tras conocer la determinación de la justicia de rechazar la acción de cumplimiento presentada por comunarios de la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía (Tarija) contra el ingreso de la actividad petrolera sin consentimiento, los políticos de oposición Samuel Doria Medina y Óscar Ortiz se pronunciaron a favor del área protegida.Doria Medina, mediante su cuenta en Twitter, publicó un video en el que manifestó que a nombre del progreso no se puede destruir el ecosistema. «Bolivia debe progresar, pero sin dañar la naturaleza. Tariquía es muy importante para conservar la naturaleza, los ecosistemas y la biodiversidad de Tarija y del país», dijo.Del mismo modo, el candidato a la Presidencia por Bolivia Dice No, Óscar Ortiz, aseguró que el Gobierno del presidente Evo Morales se encuentra «desesperado por encontrar más reservas de gas», y que a eso responde la intención de ingresar a la fuerza a la reserva natural.»Es el resultado de la desesperación de un Gobierno que en más de una década se dedicó solo a consumir las reservas, se dedicó a malgastar el gas que había quedado y además no lo supo invertir e incluso nos está endeudando hoy», indicó.El viceministro de Planificación y Desarrollo Hidrocarburífero de Bolivia, Carlos Quispe, sobre el ingreso a la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía, afirmó que no es la primera vez que se interviene en áreas protegidas (AP), pero sí la primera vez que “se escuchan gritos de desesperación”.OPINIÓN