Los precedentes son fundamentales para establecer patrones de conducta, en este caso de una posible metodología de toma y destrucción de empresas de alto valor estratégico. Llama mucho la atención que en el derrumbe de la que fuera la principal aerolínea privada nacional, Aerosur, y en el actual ataque judicial y mediático contra Cotas, aparezcan los mismos nombres. En particular el del Sr. Daher, sobre quien el ex presidente de Aerosur, Humberto Roca, comentó que “fue muy vivo este tipo” en una maniobra detrás de la cual “estaba el gobierno” (entrevista en El Deber).En la actualidad, la judicialización de las nuevas autoridades de la cooperativa de teléfonos sólo puede tener por meta el descabezamiento institucional de Cotas, con miras a desestabilizarla y generar las condiciones para dos cosas: 1) la intervención del gobierno central contra uno de los pilares principales del cooperativismo cruceño, y 2) la captura de buena parte del mercado de Cotas por una empresa privada ligada al agente desestabilizador.Preso el grupo de funcionarios de la cooperativa que operaron el desvío de compras, encarcelados también injustamente quienes denunciaron el latrocinio, llama la atención que ahora la maquinaria fiscal-judicial se enfoque en nuevas autoridades que impulsan la renovación de la entidad, en vez de apuntar a quien fuera el gran proveedor de un masivo programa de compras sin respaldos documentales. ¿Se repite la historia?