La cooperativa telefónica de Santa Cruz sigue soportando presiones, a pesar de que los culpables del desfalco hayan sido identificados desde el primer día. El caso está siendo retratado con humor en las redes sociales, con memes que aluden a la existencia de intereses privados que estarían buscando desestabilizar a Cotas, al punto de empujar una eventual intervención gubernamental para beneficiarse de ella.Lo cierto es que al menos 1.000 familias cruceñas (cerca de 5.000 personas) dependen económicamente de la estabilidad de la cooperativa, que ya ha emprendido un proceso de renovación institucional. Fuente de imagen:https://www.facebook.com/RobertoMaleta/