CAYÓ UN DEGENERADOuna foto fue la alertaEntre la evidencia hallada en el domicilio del acusado, se secuestró una computadora que contenía 86.802 fotos y 836 videos de abuso sexual infantil.Distribuía su porno infantil desde ArgentinaPARA LEER Y TENER CUIDADO Los tenía en la computadora de su casa en San Luis. Está acusado de distribuir y vender el material más de 2 mil veces.Fuente: Ayyy Don Este[fbo]Por un alerta desde EE.UU.
Detuvieron a un hombre con 86.000 fotos y 800 videos de pornografía infantil
Los tenía en la computadora de su casa en San Luis. Está acusado de distribuir y vender el material más de 2 mil veces.
La investigación llevó más de tres años y empezó a miles de kilómetros de distancia, cuando una imagen que circulaba por Internet encendió las alarmas de una organización especializada en pedofilia de los Estados Unidos. El aviso llegó a la Justicia argentina y terminó en la detención de un hombre -en la ciudad de Villa Mercedes, San Luis- identificado como Juan Ramiro González. Está acusado de distribuir pornografía infantil. Se le secuestró una computadora con más de 86 mil fotos y 836 videos de abuso sexual infantil. Y se comprobó que las había compartido más de 2 mil veces; en algunos casos, con menores de edad.El procedimiento fue ordenado por el juez Correccional y Contravencional de Villa Mercedes, Santiago Ortiz, a 90 kilómetros de la ciudad de San Luis por un pedido que había recibido de la Fiscalía Penal N” 7 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.La investigación comenzó a raíz de un incidente registrado por el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados, una Organización No Gubernamental de Estados Unidos. Esta entidad emitió una alerta ante una imagen de una niña menor de edad exhibiendo sus partes genitales con fines predominantemente sexuales. La foto circulaba a través de Skype.El juez Ortiz explicó que la investigación se originó a fines de 2015, pero que se judicializó en febrero de 2016. Fue a partir de una resolución del Superior Tribunal de Justicia de la provincia que se pronunció sobre planteos hechos por la defensa del acusado. Sin embargo, la falta de pruebas firmes demoró el avance de la causa durante tres años.El aviso original llegó a la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Nº 7 de la ciudad Autónoma de Buenos Aires, en donde se identificó una dirección IP de la computadora desde donde había partido aquel mensaje. El equipo estaba ubicado en la ciudad de Villa Mercedes.