DIA DE LA MADRE…La señora se despertó temprano y acomodó su habitación, tal como lo hacía desde siempre. Se acomodó y se puso bonita. Era su día. Miró a sus hijos en idas y venidas y sonrió.Era 27 de mayo.Saludó a uno de sus hijos pero este pasó rapidamente sin verla. Su hija mayor, una contadora que sólo aprendió la tabla del nueve y era incapaz de sentir afecto se puso perfume sin ver a su madre parada en la puerta.La señora comenzó a preocuparse.No entendía la actitud de sus hijos.Su mente viajó al pasado y se vio muy joven con la hija contadora en brazos en una lluviosa mañana.Recordó el hule blanco con que tapaba a la pequeña en una desigual pelea con la lluvia, tratando de llegar a la casa donde trabajaba como empleada.Recordó lo duro que trabajó cuando sacó el adelanto para pagar la operación del hijo que pasó sin verla. Su mente recordó al incapaz que la abandonó con tres niños y recordó como ella tuvo que renunciar a su vida, para convertir a sus cachorros en eficientes profesionales.Sentada en su cama pensaba en eso cuando llegó su hijo menor; venía con la pequeña de siete años.La niña corrió a sus brazos.- «¡Abuelita!, ¡Felicidades abuelita!»Se la comió a besos, la niña era un puro amor que la besaba, acariciando su alma con la mirada.La señora sonreía feliz, era su día, ¡el día de la Madre!, lloraba de felicidad cuando escuchó la voz de su hijo:- ¡»Otra vez está niña!, anda con el cuento que mamá le habla y juega con ella. Seguro está en el cuarto de la abuela…… ¡ Carlita!, ya hijita, ¡apurate!, ¡vamos a ir con tus tíos al cementerio!, ¿trajiste la carta que le hiciste a tu abuelita?La señora se paró en la puerta y los vio salir a todos. Levantó la mano respondiendo el saludo de despedida de la niña y sonrió.Era 27 de mayo, nada la pondría triste, a pesar que sus hijos la buscaban en el cementerio y no dentro de sus corazones…Miró el papel que la niña le dejó en su vieja mesita y vio un dibujo mal hecho y algo que decía:»FELIZ DIA DE LA MADRE, ABUELITA»EL ESCRIBIDOR.NpetvFuente: El Escribidor
