DÍA MUNDIAL CONTRA LA TRATA.
Otro caso, está relacionado a la ciudadana paraguaya Giselle Benitez de 31 años, madre de dos niños, cuya pareja, un militar de la Octava División, fue detenido como el principal sospechoso de su desaparición ya que según testigos la agredía físicamente de forma permanente y no reportó su ausencia que se produjo desde el 2 de julio.El sindicado que se encuentra de forma preventiva en la cárcel de Palmasola, negó la acusación y dijo que desconoce el paradero de la mujer.El tercer caso, es de Angélica Castro, madre de 31 años, desaparecida desde al 14 de mayo, fecha en la que fue vista por última vez luego de salir de un local nocturno donde trabajaba dirigiéndose a un vehículo de color blanco que la llevó con rumbo desconocido y cuya placa no pudo ser identificada.El último caso de Sayuri Luz Ticona de 19 de años, denunciado por sus familiares que dan cuenta que ella salió el 14 de julio a su trabajo y no volvió más. Según sus familiares, ella intentó comunicarse vía redes dando cuenta que estaría secuestrada.
«Hace 14 días mi hija ha salido de su trabajo y no volvió a casa. Trató de comunicarse con su hermana mediante Facebook, señaló que está en un cuarto oscuro, que tenía miedo, que hace una semana no había comido», relató su padre.Según Vallejo, sólo en Santa Cruz se atiende entre tres a cinco casos de personas desaparecidas por día, la mayor parte, vinculados al delito de trata y tráfico y otros nexos como explotación sexual, laboral y narcotráfico.ABI / El Deber
