Lo que distingue a las mujeres realmente libres de las feministas es claro: asumimos absolutamente todas las consecuencias de nuestras acciones, no culpamos a los demás por nuestras desgracias y trabajamos por nuestros objetivos. Mujeres fuertes y líderes, no víctimas.
Fuente: Víctor Hugo Cárdenas por Macarena Bercovich
