
«Sentí que me había convertido en una especie de impostora», ha añadido. «Ya no podía mirarme más, pero tampoco escucharme hablar. Era hora de que me tomara un descanso. Sentí la necesidad de entrar en una especie de silencio para escuchar mejor a los demás y comprender mejor la vida. Dejando Hollywood, me hice más fuerte. Aprendí mucho de esta experiencia y me permitió volver a Hollywood con otro estado de ánimo», ha sostenido.
Zellweger ha elegido la televisión para su regreso y no el cine. «Ya no hay distinción entre cine y televisión. Hemos llegado a un punto en que los programas de televisión pueden tener incluso mayor calidad que las películas», ha aclarado.
Renée Zellweger en una escena de ‘Dilema’. En vídeo, el tráiler de la serie. NETFLIX
La actriz, tantas veces escrutada por sus cambios estéticos, también ha hablado de esta polémica. «Puede sorprender, pero no me han tocado esas críticas. Admito, sin embargo, que este periodo me resultó extremadamente violento, pero creo que me hizo aún más fuerte. De hecho, es bastante extraño, pero estos comentarios me hicieron sentirme mejor conmigo misma, aprendiendo más sobre quién era yo como mujer, como persona».
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Lejos de Hollywood, la actriz pasó mucho tiempo con su familia, estudió y trabajó para organizaciones benéficas. «Hace mucho tiempo que quería dedicarme a asociaciones que luchan por la defensa y protección de las mujeres en todo el mundo. Por eso pasé un tiempo en Liberia desarrollando un programa escolar para mujeres jóvenes».
También le gusta mucho correr. «Me di cuenta de que esta actividad física me permitió eliminar mi estrés, mi fatiga y mis ansiedades», ha explicado.
Sobre su vida personal asegura que ser famosa no ha tenido un impacto negativo en su vida amorosa. «Creo que cada relación está influenciada por el trabajo y la vida en general. Es algo que es bastante humano. Sin embargo, está claro que es mejor en una relación alejarse de este entorno que puede ser muy tóxico».
Fuente: elpais.com
