Un binomio Ortiz-Mesa le habría disputado el gobierno al MAS


En el artículo “La dupla que no fue”, publicado ayer por la Agencia de Noticias Fides, el periodista Julio Peñaloza sostiene la tesis de que “Si la principal dupla opositora fuera en este momento, Oscar Ortiz presidente – Carlos Mesa vicepresidente -sí, en ese orden, aunque al andinocentrismo clasemediero y citadino le parezca inconcebible- (…) estarían en condiciones de disputarle el triunfo al partido de gobierno, voto a voto, y no como está sucediendo hasta ahora”.“¿Por qué un binomio en ese orden de los factores? Porque sencillamente Ortiz forma parte del único partido político que después del MAS se ha configurado orgánicamente -desde Santa Cruz-, tomándose más en serio que el resto la necesidad de articular un proyecto a partir de una estructura de características institucionales y porque tanto su candidato en condición de Senador y su jefe nacional, el Gobernador Rubén Costas, fueron los principales defensores de los resultados del referéndum del 21 de febrero de 2016, mientras Carlos Mesa, fiel a su estilo, andaba con una pata oficialista como vocero de la causa boliviana por el juicio planteado contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y con la otra, ese mismísimo 3 de diciembre de 2017, cuando todavía ejercía de columnista de diarios y profesor universitario, acusando al gobierno de autoritario”. “Es decir que Ortiz tuvo una sola conducta contra el gobierno y su proyecto prorroguista, en tanto Mesa, decía una y otra vez que no sería candidato, hasta que encontró en el Frente Revolucionario de Izquierda (FRI) el paraguas que lo ayudaría a guarecerse de las tempestades que le caían, una tras otra, con temas como los de Lava Jato y Quiborax que lo ponen en aprietos en lo que a transparencia y servicio público se refiere”. “Otro sería el panorama electoral, a sólo un mes de la realización de los comicios, con un candidato cruceño potenciado por su propio departamento y debidamente secundado por otro que ya fue vicepresidente y tendría en esta, la oportunidad de reivindicarse luego de haberse desmarcado de Gonzalo Sánchez de Lozada para terminar siendo un presidente ni chicha ni limonada, y tratar de taparnos la boca a todos quienes reconocemos su soltura oratoria, pero lamentablemente, sobre todo, su falta de claridad para la toma de decisiones y para honrar la palabra empeñada (…)”.“En esas condiciones, Mesa sería indirecta y seguramente readmitido en el electorado cruceño que no le perdona sus desaprensivas e irrrespetuosas declaraciones de ninguneo en los tiempos de lugarteniente de Goni y de presidente de los pañuelos blancos (…)”.“Ortiz – Mesa era la dupla ideal de la oposición para estas elecciones del 20 de octubre de 2019, pero pudo más el diegocentrismo que la claridad estratégica. Primero fue Samuel Doria Medina el que pateó el tablero porque se consideraba, sí o sí, candidato, y no soportó que un monolítico Movimiento Demócrata Social (Demócratas) le plantara cara y lo mandara a pasear con sus ínfulas de colla predestinado. Más tarde, con Mesa no hubo caso de cerrar un acuerdo desde la gobernación de Santa Cruz con la consecuencia de que hoy, se encuentra tercero en la preferencia electoral cruceña y Ortiz tiene muy buena aceptación en sus propios pagos y en el Beni (…)”.Leer la nota completa aquí.