El viejo…


EL VIEJOEl viejo despertó en domingo y mentalmente renegó.- ¡Pañales de porquería!Se levantó despacio y vio la mancha amarilla en la cama. Se rascó el pescuezo, miró la tele encendida y respiró aliviado.- » Hoy no sale la opa del clima» -murmuró.Era domingo de elecciones.Se aseó recordando que votó un cuatro de mayo por autonomía y un veintiuno de febrero por un referéndum. En ambos se impuso el Sí y en ambos casos no se cumplió.- «¡Gobernador miedoso y Presidente tramposo!» pensó el Viejo.Se fue a votar.- ¡Todos son la misma caca! -refunfuñaba el Viejo caminando.Es que desde niño, el Viejo vio abusos, matanzas, golpes de estado, militares ladrones, narcos, comunistas resentidos, y empresarios vendidos al poder. Todos decían lo mismo:- «¡Gobernamos para los bolivianos!»En realidad gobernaban para ellos y entre ellos y el gobierno que entraba prometía de todo y resultaba peor que el anterior.- «Todos mienten… Y como somos burros, les seguimos creyendo» -pensó el viejo.Llegó, hizo la fila y le dieron preferencia. Noventa años mandan.Mostró su carné, miraron la lista, consultaron y le dijeron:- «Usted no puede votar, su número de carné señala que usted se llama Julio Queso y debe votar en El Alto»El Viejo no dijo nada, se dio vuelta, caminó entre la gente y se detuvo para comprar somó. Le sirvieron y en la primera cucharada supo que le habían aumentado agua y eso aumentó su bronca.- «Comunistas… Claro, ellos contarán los votos» -murmuró molesto citando a Lenin.Rato después volvió a su casa…EL ESCRIBIDORNpetvFuente: El Escribidor