La cantidad de casos de Covid-19 en filas de la Policía Nacional va en ascenso. En todo el país hay 22 uniformados infectados y un fallecido, según información proporcionada ayer por el Ministerio de Gobierno.
La situación obligó nuevamente a las esposas de los efectivos de la Asociación Nacional de Suboficiales, Sargentos, Clases y Policías (Anssclapol) a ratificar el estado de emergencia y fijar un pliego petitorio en el que exigen al Gobierno nacional un seguro de vida por 100 mil bolivianos, atención especializada en clínicas privadas, traslado de casos sospechosos al hotel Real Plaza para que cumplan con el aislamiento y la dotación permanente de implementos de bioseguridad.
La cifra subió de 16 a 22 en las últimas horas. Santa Cruz concentra 14 casos, La Paz registra cinco, Oruro tiene dos y Pando, uno.
El comandante departamental de la Policía de La Paz, Wilson Ortiz, informó que se aislará a los cinco agentes del orden que portan el virus en el hotel Real Plaza.
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“Evidentemente, tenemos cinco funcionarios policiales que han dado positivo, los cuales han sido previstos. Hay grado de coroneles, también tengo sargentos. El virus no escoge edad”, remarcó.
Ortiz mencionó que cuatro son varones y una mujer y que aguardan el traslado a un centro de confinamiento.
“Somos hombres de primera línea que estamos al contacto (con la gente) lamentablemente, y estamos ofreciendo nuestra vida a la sociedad a la cual no debemos”, concluyó.
En Oruro, el confinamiento de 23 efectivos en ambientes pequeños en la localidad de Huanuni por varias horas indignó a la población. Los uniformados fueron trasladados a la ciudad de Oruro para acatar la cuarentena en sus viviendas, de acuerdo al reporte del periódico La Patria.
La representante de Anssclapol, Ruth Nina, anunció que este lunes se enviará formalmente el pliego petitorio al nivel central y dijo que el sector espera que sus demandas sean atendidas.
En Santa Cruz, las esposas de los efectivos además solicitaron un “bono plus” por el trabajo que realizan los policías durante la pandemia.
Advirtieron que “de no ser escuchadas” no mandarán a trabajar a sus esposos porque al exponerse un efectivo también pone en riesgos a sus familias.
El deceso de sargento primero Filomeno Choquehuanca el pasado jueves puso en evidencia las falencias que existen en la implementación de protocolos de protección a los uniformados, quienes al igual que el personal de salud combaten la pandemia en primera línea.
En Cochabamba, las esposas exigen además de la distribución de insumos de protección que se equipe el hospital de segundo nivel de Anocareire de Vinto que pasó a ser administración del Ministerio de Gobierno.
Una de las representantes, Genesis Marina, pidió a la población permanecer en sus viviendas para facilitar el trabajo de los policías y recordó que detrás cada uniformado hay hijos, padres y parejas que los aguardan.
DESCARTA SEGUNDA MUERTE DE POLICÍA POR COVID-19
El ministro, Arturo Murillo, descartó ayer que el policía fallecido en Santa Cruz muriera por Covid-19.
“No es por coronavirus. Gracias a Dios, sólo tenemos un uniformado muerto por coronavirus, y el de ayer no es por coronavirus, está confirmado”, dijo la autoridad.
El viernes se realizó el levantamiento del cadáver de un uniformado que se desvaneció en su domicilio particular y fue trasladado hasta el Hospital Francés.
Tras el hecho, la Policía aclaró que la muerte del efectivo Erick Rojas, de 25 años, en Santa Cruz, está en investigación y espera de los resultados laboratoriales que brinden un informe oficial sobre el deceso.
Fuente: lostiempos.com
