Los sondeos a pie de urna dan el triunfo en primera vuelta al partido de Evo Morales en las elecciones de Bolivia


El conteo no oficial otorga 52,4% a Luis Arce, del MAS, contra el 32,5% del expresidente Carlos Mesa. La presidenta interina, Jeanine Áñez, felicitó al ganador

Luis Arce, este domingo

Fuente: Fernando Molina / El País

Luego de una larga espera que dio lugar a todo tipo de especulaciones y reclamos, los bolivianos han conocido los resultados del conteo rápido de votos realizado por la TEMPprincipal televisión del país, Unitel. Se trata del único dato sobre el resultado de las elecciones presidenciales celebradas este domingo y tiene un carácter extraoficial y parcial.



El conteo dio la victoria a Luis Arce, con 52,4%, y el segundo lugar a Carlos Mesa, con 31,5%. Según estos resultados privados, el candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) será el próximo presidente de Bolivia en primera vuelta. Si bien los resultados son preliminares, la presidenta interina, Jeanine Áñez, dio el triunfo a Arce. “Aún no tenemos cómputo oficial, pero por los datos con los que contamos, el Sr. Arce y el Sr. Choquehuanca han ganado la elección. Felicito a los ganadores y les pido gobernar pensando en Bolivia y en la democracia”, escribió en su cuenta en Twitter.

De confirmarse los datos, el resultado habrá sido una sorpresa: supera a todas les previsiones de las encuestas y es mucho más favorable que el que el propio MAS esperaba. Luis Fernando Camacho, líder en Santa Cruz, obtuvo en el sondeo el 14,1% de la votación nacional.

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Para ganar directamente en primera vuelta, Arce requiere el 40% de los votos y una ventaja de al menos 10 puntos porcentuales sobre el segundo. Las cifras oficiales, en tanto, avanzan con lentitud. A la medianoche, el escrutinio alcanzaba al 5% de las actas. El Tribunal Supremo Electoral adelantó que el resultado definitivo puede demorar varios días.

Minutos después de difundidos los resultados, Luis Arce dio un discurso calmado. “Hemos recuperado la democracia y hemos recuperado la esperanza. Nuestro compromiso es trabajar, llevar adelante nuestro programa». En un toque autocrítico que siempre se dijo que le faltaba a Evo Morales, aseguró que va a “reconducir el proceso de cambio y aprendiendo y superando errores”.

El resultado del recuento extraoficial se postergó mucho más de lo esperado. “Las empresas encuestadoras se niegan a publicar el resultado en boca de urna por más de tres horas. Se sospecha que algo están ocultando”, dijo Evo Morales desde Argentina, donde está como refugiado político tras su destitución hace un año, poco antes de que se conociera la encuesta. Sebastián Michel, vocero del mismo partido, señaló que había una estrategia del Gobierno interino de Jeanine Áñez para evitar que haya información y así generar violencia, de modo que las elecciones sean anuladas. La encuestadora CIESMORI, que fue la empresa contratada por Unitel, señaló que tardó porque no podía consolidar la muestra que le exigían las normas electorales.

Arce aún no se ha pronunciado sobre esta tendencia. En cambio, Morales festejó: “Hemos recuperado la democracia. Hemos recuperado la patria”, señaló en su conferencia de prensa.

Una elección en paz

Las elecciones en Bolivia se celebraron sin incidentes destacados, con alta asistencia de la población y gran presencia de efectivos militares y policiales en las calles. Hubo largas filas ante los centros electorales porque las medidas de bioseguridad por la covid-19 hicieron más lento el procedimiento de votación. Contra lo que se temía, los ciudadanos que habían sido nominados como jurados electorales asistieron y permanecieron a lado de las urnas las nueve horas que estuvieron abiertas.

Los resultados oficiales de la votación no se conocerán este domingo. Se espera que el conteo termine el lunes, pero puede durar hasta el martes e incluso más. “Queremos destacar la tranquilidad de la ciudadanía. Los ciudadanos tuvieron paciencia, porque la jornada ha tenido características singulares por la necesidad que tuvimos de adaptarnos a los retos del coronavirus. La votación ha sido más lenta, pero ha fluido. Nuestro balance es satisfactorio” resumió Salvador Romero, presidente del Tribunal Supremo Electoral.

Pese a la división de los horarios de votación para evitar aglomeraciones, las escuelas en las que se colocaron las urnas estuvieron colmadas de gente. En Bolivia el voto es obligatorio y el índice de ausentismo resulta tradicionalmente muy bajo (entre el 10 y el 15%). Se suponía que esta vez, por la pandemia, habría menos participación de las clases medias que de las clases bajas, lo que podría favorecer a Luis Arce, del MAS. En la última semana, las autoridades del Gobierno interino y los candidatos contrarios al MAS pidieron intensamente que la gente no dejase de votar.

Poco después de finalizada la votación, la presidenta interina Jeanine Áñez apareció en la televisión, con los ministros de Defensa y Gobierno (Interior) y los comandantes de la Policía y las Fuerzas Armadas a sus espaldas. Agradeció a la población por la tranquilidad en el día de la votación y recordó que en los resultados se conocerán en unos días. Por eso pidió tres cosas concretas: paciencia, cumplir la ley y “recordar que, antes que cualquier cosa, somos bolivianos, más allá de nuestras diferencias”.

La noche previa a la votación, grandes contingentes de policías, soldados y vehículos militares patrullaron las calles de las principales ciudades de Bolivia. Las escuelas en las que se votó también estuvieron fuertemente custodiadas. El viceministro de Seguridad, Wilson Santa María, publicó en las redes sociales fotografías de las tropas con la frase “Los estamos cuidando”. La cantidad exacta de efectivos movilizados se conserva como “secreto de Estado”.

“Nosotros no tomamos el poder por la vía armada. Tomamos el poder por la vía democrática, entendemos que es la forma de hacerlo”, dijo el candidato Arce tras depositar su voto. “Quiero pedirles que no caigamos en ningún tipo de provocación. La gran lección que nunca debemos olvidar es que la violencia solo genera violencia y que con ella perdemos todos”, señaló por su parte Evo Morales desde Buenos Aires. El expresidente también se refirió a los rumores sobre su inminente retorno a Bolivia, que sus adversarios hicieron circular en los últimos días con el objetivo de atemorizar a los votantes urbanos que rechazan su figura. “Ante tanto rumor sobre lo que haré, quiero decirles que la prioridad es exclusivamente la recuperación de la democracia”.

El principal problema de esta elección ha sido la suspensión del sistema de transmisión rápida de resultados preliminares, que debía permitir que se supiese en pocas horas quien ganó las elecciones. El Tribunal Electoral decidió esta suspensión este sábado, luego de que fracasara una prueba de la seguridad del sistema que había montado.

Era un sistema nuevo, pues el anterior había sido cuestionado como uno de los mecanismos de fraude en las elecciones que fueron anuladas, por esta razón, hace un año. Entonces, el Gobierno de Morales insistió en que el mecanismo de conteo rápido no era legalmente vinculante y que, por tanto, no podían considerarse sus deficiencias como pruebas de un fraude. Ahora, los voceros del MAS afirman que la anulación de este mecanismo en estas elecciones les ha dado la razón: el único conteo con valor legal es el físico, que en 2019 fue menos cuestionado que el otro, aunque también se lo consideró fraudulento.