Vamos a votar


Editorial de eju.tv

El próximo 18 de octubre se juega nada menos que la consolidación de la democracia boliviana. No es una elección cualquiera, sino un punto de inflexión que determinará el rumbo del país por muchos años, ya sea hacia el fortalecimiento de las instituciones republicanas o hacia una nueva deriva autoritaria.



En este marco, los ciudadanos tienen en sus manos el maravilloso instrumento del voto, podemos decir parafraseando a Víctor Paz Estenssoro. Un instrumento que habrá que ejercer, sobreponiendo la responsabilidad por encima de los miedos legítimos que despierta la pandemia y también sobre los desánimos circunstanciales que provoca la toxicidad de ciertos enfrentamientos políticos.

Es una buena noticia que, de acuerdo a la encuesta más reciente que se conoció anoche, el 85% de los bolivianos estén seguros de ir a votar. Pero no es suficiente. Habrá que convencer a nuestros familiares, amigos y vecinos sobre la importancia de la plena participación ciudadana, en estos comicios vitales para el futuro de la democracia.

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“Vamos a votar”, debe ser la consigna. Con todas las precauciones del mundo en materia de bioseguridad y distanciamiento social, pero votar.

Y habrá que ejercer el sufragio de manera responsable, sabiendo que puede ser la última chance para evitar recaídas en el abuso de poder y en la confrontación.

Otra buena noticia de los últimos sondeos es que un 74% de los electores que no apoyan a Arce está dispuesto a cambiar su voto, para impedir el retorno del autoritarismo. Y aunque el Movimiento Al Socialismo mantenga todavía su primer lugar en la carrera, cada vez se hace más posible que sea desbancado por el segundo candidato, si se produce la necesaria convergencia de las fuerzas democráticas.

Si bien todo parece indicar que el proceso electoral se resolverá en una segunda vuelta, sería de gran ayuda para la futura gobernabilidad que quien encabece el voto en la primera ronda no sea el candidato del MAS. Un primer lugar para el postulante no masista mejor posicionado significaría una mayoría democrática en ambas cámaras, evitando la reproducción de una dictadura legislativa como la que hemos visto en este año.

Para que esto suceda, el candidato mejor posicionado tendrá que dejarse ayudar para conquistar votos en las regiones, que aún mantienen su anhelo de profundizar la democracia. Quedan poco más de dos semanas para lograr una gran victoria de la libertad.