¿Qué hacemos el seis de agosto?


Se aparecieron por la Feria del Libro mis amigos Pata e Lápiz, Culebra y Jeta e bife con su mujer, una enana malísima a quien Pata e Lápiz le dice Dragón,  porque cuando la enana abre la boca, seguro es pa quemar a alguien.

La cosa es que hablamos de todo, mientras vendía mis libros y claro, hablamos del seis de agosto.



– Ni me hablés de eso, el seis de agosto es la fecha cuando los cruceños metimos la pata.

 ¡Nunca debimos unirnos a ese proyecto andino llamado Bolivia.

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-dijo tajante doña Dragón.

¡Miechicaninga!

– Claro, fueron Seoane y Caballero los que nos metieron en ese baile, cuando la idea del país de Los llanos Orientales era otra.

-complementó su dominado marido, Jeta e’ Bife.

Yo estaba asombrado, escuchando tan esclarecedora charla sobre el tema de la creación de Bolivia, lo cual me recordó que en toda nuestra historia hubieron treinta y seis golpes de Estado, siendo el primero, el que se dio en 1828, fecha en la que fue herido el Gran Mariscal Sucre y si eso no fue suficiente, al día siguiente el Gran Mariscal fue apresado, sumiendo el mando de Bolivia el Gral. José María Pérez de Urdininea.

– Bolivia es un Estado fallido desde su inicio.

-dijo doña Dragón, interrumpiendo mis pensamientos.

Y es cierto…

Gobernantes aventureros, analfabetos, militares y populistas corruptos, han sido la constante en la repartija del poder nacional desde 1.825.

– ¿Bueno, qué hacemos en el feriado del seis de agosto?

-preguntó Pata e Lápiz.

– No sé, yo estaré aquí en la feria.

-respondí.

– Nosotros nos vamos al campo.

-dijo Jeta e Bife.

– ¿Y vos Culebra, tenés algún plan?

-dijo Pata e Lápiz.

Culebra nos miró a todos, metió las manos en los bolsillos, se encogió de hombros y finalmente dijo con vos suave pero firme.

– No, no tengo nada que hacer ni festejar. Que festejen los bolivianos.

 ¡Yo soy cruceño!

-dijo el camba.

Iba a decirle algo sobre eso, pero ese ratingo apareció una familia para llevarse cinco ejemplares del Príncipe Feo.

Al rato y ya cerrada la feria, nos fuimos a buscar a mi asiática, solo pa brincarle a los llopos que vende Sepe Culón en su casa…