China inaugura el nuevo año lunar con rugido de tigre


A pesar de las recomendaciones de las autoridades chinas para evitar los contagios de Covid-19, muchos chinos decidieron viajar para celebrar el año nuevo chino, tras dos años sin poder hacerlo a causa de la pandemia.

Por Nerea Hernández, corresponsal de RFI en Pekín




El país asiático celebra este 1 de febrero el comienzo de la Fiesta de la Primavera, el festival más importante para los chinos de todo el mundo.

Sin restricciones por el Covid-19, esta celebración supondría la mayor migración de personas del mundo, pues estas son fechas para regresar a las ciudades natales y disfrutar de las reuniones familiares. Este año, aunque se recupera la movilidad respecto a los últimos dos años, aún mucha gente decide no viajar para enfrentarse al riesgo de cuarentenas repentinas y otras medidas cambiantes en función de cómo evoluciona la epidemia en las diferentes provincias del país.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Ahora, Pekín, se encuentra bajo un estricto control anti Covid-19, respetando la política de “tolerancia cero” y buscando que los Juegos Olímpicos de Invierno que se inauguran el 4 de febrero no queden empañados y ofrezcan un auténtico espectáculo al mundo, que observa atento.

Este nuevo año comienza con cuatro retos principales: el de cumplir con las altas expectativas de unas Olimpiadas de Invierno en medio de la epidemia, el de continuar con su crecimiento económico, el de recortar la larga lista de tareas pendientes para cumplir con los compromisos de alcanzar el pico de emisiones de carbono y, como no, resolver la inestabilidad en el patio trasero del gigante asiático, tensionado por las amistades entre Estados Unidos y Taiwan.

Fuente:Radio Francia Internacional