Costa Rica: 25 candidatos en unas elecciones presidenciales marcadas por la incertidumbre



Costa Rica elige el domingo a su próximo presidente entre 25 candidatos, un número inédito en una de las democracias más sólidas de América Latina. Los favoritos vuelven a ser los candidatos de partidos tradicionales, tras dos décadas de gobiernos de partidos de reciente creación. Los indecisos serán clave en la elección del domingo.



Los costarricenses votan este domingo en unas elecciones presidenciales plagadas de candidatos y con una buena dosis de incertidumbre. “Hay una candidatura que puntea fuertemente en las encuestas. Es la de José María Figueres Olsen, ex presidente, que forma parte del Partido Liberación Nacional (PLN). Es el partido más tradicional de Costa Rica, que tiene en este momento de acuerdo con las encuestas entre un 20% y un 15% de las preferencias”, apunta Carlos Humberto Cascante, analista y profesor en la escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Costa Rica.

El PLN, aunque sin apoyo mayoritario, vuelve a liderar las preferencias tras ocho años de gobierno del progresista Partido Acción Ciudadana (PAC) que, pese a haber roto el bipartidismo PLN – PUSC (Partido Unidad Social Cristiana) del siglo XX, culmina desacreditado y sin capital político.

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Entre los candidatos que podrían pasar a la segunda vuelta están “Lineth Saborío, del PUSC, un partido de centro derecha. La candidatura de Fabricio Alvarado. Una figura del neo evangelismo. En las elecciones anteriores llegó a la segunda ronda. Incluso ganó la primera ronda electoral y perdió en la segunda. En ésta se ha mantenido bastante bien en las encuestas. El tercero es un outsider de la política, Rodrigo Chávez. Fue ministro de Hacienda de la administración actual de Costa Rica. Se separa de la administración con un pleito fuerte con el presidente, presenta su candidatura con una línea ‘yo soy outsider’, con un discurso muy populista, con una crítica al fuertísima a las instituciones del estado, al funcionariado público. Y también a grandes capitales de Costa Rica a los que acusa de ser evasores fiscales. Los tres se mueven en márgenes del 10-12%, lejanos de Figueres, pero peleando por ingresar a la segunda ronda”, señala el analista.

Los indecisos serán clave el domingo

A diferencia de muchos países de la región, Costa Rica no tiene conflictos armados desde 1948, cuando abolió su ejército, ni dictaduras desde 1919. Quien eliminó las Fuerzas Armadas fue precisamente el expresidente José Figueres Ferrer, padre del hoy candidato favorito.

Costa Rica, conocida por su activismo medioambiental y por tener una matriz energética casi 100% renovable, es, además, el primer país de América Latina en el ranquin global de felicidad 2018-2020.

Sin embargo, las encuestas reflejan una desconfianza cada vez mayor de los costarricenses hacia su clase política y un miedo a perder el potente sistema social que ha hecho del país una rareza en la región. Hay un 31,8% de indecisos entre los 3,5 millones de costarricenses habilitados para votar. Para Carlos Humberto Cascante se mantiene, por un lado, “la esperanza en las instituciones. Se reconoce y se admiran cosas que el país ha logrado desarrollar en los últimos 30, 40, 50 años. El sector salud, la capacidad de vacunación que tuvo el país ante la pandemia. Son cosas que el costarricense admira en su gran mayoría. Pero la incertidumbre del futuro frente al modelo de estado, frente al modelo de sociedad costarricense, divide mucho a la sociedad. Entre un modelo menos estatista, con menos participación del estado, y un modelo donde el estado juegue un papel. Enfrentamos la elección con fracturas muy grandes dentro de nuestra visión de la sociedad costarricense de los próximos años. Eso genera ansiedad, temor y fundamentalmente incertidumbre”.

Fuente:Radio Francia Internacional