Tras un misa al aire libre ante unas 12.000 personas cerca de la capital de Malta, La Valeta, Francisco pidió ‘no cansarse de rezar y ayudar a los que sufren’. En una velada alusión a Putin, el papa condenó ‘los intereses nacionalistas’ que alimentan los conflictos bélicos y no descartó una visita a Kiev.
Por segundo día consecutivo, Francisco condenó este domingo en Malta la «guerra sacrílega» en una Ucrania «atormentada», en momentos en que el descubrimiento de varios centenares de cadáveres de civiles en Bucha, cerca a Kiev, tiene conmocionados a los europeos.
«Pensando en la tragedia humanitaria de la atormentada Ucrania, todavía bajo el bombardeo de esta sacrílega guerra, no nos cansemos de rezar y ayudar a los que sufren», declaró el papa
El sábado, Francisco condenó la invasión de Ucrania y habló de «algún poderoso, tristemente encerrado en las anacrónicas pretensiones de intereses nacionalistas, que provoca y fomenta conflictos», una referencia apenas velada al presidente ruso Vladimir Putin.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Preguntado por un periodista sobre un posible viaje a Kiev, dijo que una visita a la capital de Ucrania estaba «sobre la mesa».
Francisco, que llegó a la misa en su papamóvil, fue recibido en la plaza de los Graneros de Floriana, en las afueras de La Valeta, por los vítores de la multitud, deteniéndose varias veces para bendecir a niños y bebés.
Según la tradición cristiana, Pablo naufragó en Malta en el año 60 mientras se dirigía a Roma, y realizó varios milagros en los tres meses que pasó allí.
La invasión rusa de Ucrania ha eclipsado el primer viaje del papa a Malta, un país de mayoría católica, y que había sido retrasado dos años por el coronavirus.
