Desconocida C.O.B


 

Desconocida Central Obrera Boliviana, dejaste de ser la dirección política y sindical que defiende los intereses de los trabajadores, te convertiste en un apéndice más del gobierno. En tus filas y en las regionales de cada departamento, albergas dirigentes atrasados, autoritarios y poco transparentes. A cada dirigente sindical ineficiente, mal intencionado e irresponsable le llegará su momento fatídico.



El Estado Plurinacional fracasará al intentar llevar a cabo este proceso de cambio, con métodos populistas, la COB no se da cuenta de que ni en su práctica, ni en su teoría el MAS contiene una ideología propia. Cuando el cogobierno MAS y COB se agote, el desgaste del gobierno lo obligará a apelar al ejército. Estos dos poderes el MAS y la COB, tenderán a suprimirse mutuamente por más poder al interior del Estado.

Este acuerdo político y programático entre el gobierno del MAS y la Central Obrera Boliviana tendrá un final amargo, el 2005 el MAS se apoderó prematuramente del poder, esta estabilidad aparente, resultará muy costosa a la larga para todos los bolivianos. El MAS no comprende la dimensión histórica que se le va de las manos.

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El proceso de cambio fue distorsionado y falsificado en la práctica, acabó por beneficiar a un tipo de intereses (narcotráfico, contrabando y tráfico de tierras) que no es la que postulaba. El proceso de cambio está condenado al incumplimiento de sus propios objetivos históricos originales.

Si es que no se ha dado cuenta la COB, hace tiempo se ha producido un quiebre definitivo entre el MAS y los movimientos sociales y organizaciones sociales aglutinadas en la COB.

El MAS se ha convertido en el Estado, el partido está por encima del Estado, el MAS es el poder, la dominación organizada, la dictadura siempre, pero esto terminará con un final trágico. Este Gobierno es incoherente e inadecuado para realizar no solamente el CENSO, sino una verdadera política de crecimiento económico, el actual modelo económico se nutre de la economía informal proveniente del narcotráfico, contrabando y tráfico de tierras, es incapaz de realizar cualquier tipo de política autónoma, que mejore la calidad de vida de todos los bolivianos. Este gobierno no es soberano, es un remedo que solamente repite y reproduce la línea de decisiones políticas y extranjeras de la izquierda internacional. El gobierno da una respuesta patética frente a la crisis nacional general, de muchos conflictos no resueltos que configuran la gran problemática social y económica que atraviesa nuestro país. Es un gobierno agresivo, que se desarrolla violentamente, busca el conflicto, vive del conflicto.

La administración económica del gobierno fracasará como política y como poder político, por la sencilla razón que ellos mismos están dilapidando los recursos del TGN para pagar semejantes sueldos y salarios a dirigentes sindicales en todo el país declarados en comisión permanente. Ahí está el caso Borda y sepan cuántos más Bordas existen a lo largo y ancho de todo el país.

El gobierno del MAS se derrumbará así mismo antes de ser vencido por una oposición inexistente todavía, la ironía de la historia lo pone todo patas arriba, el Estado Plurinacional fue una experiencia rica y a la vez frustrante, característica propiamente boliviana.

El poder político en Bolivia se concentra o acumula en un solo “lugar político” que es occidente, esto es nocivo para la Democracia, con una sola visión de Estado que no respeta la identidad y cultura de otras regiones. Con esa visión centralista y monolítica de la realidad política y administrativa del país se pretende lograr la redistribución de los escasos recursos, la formulación de las políticas públicas y el control de las organizaciones sociales aglutinadas en la COB, síntesis de un proceso sindical, asalariado y reivindicativo que perdió el norte y el camino sin darse cuenta de que se convirtió en el instrumento útil de la dictadura.

La COB perdió la iniciativa, la senda histórica, dejó de ser el núcleo revolucionario, hace tiempo perdió el espíritu revolucionario, qué dirían Juan Lechín Oquendo o Filemón Escobar al mirar el estropajo en que se ha convertido la COB y las Centrales Obreras Regionales, atrás quedaron esos días de gloria y verdaderos líderes sindicales que daban su vida por la defensa de los intereses de los trabajadores. La COB se convirtió en un sentimiento colectivo de fracaso y de sumisión a la dictadura. Los privilegiados no renuncian fácilmente a sus beneficios, los Bordas son los chupasangres y testaferros que defienden con uñas y dientes el status quo. Los revolucionarios de ayer son los conservadores de hoy y con mala leche todavía.

Yo les digo a los dirigentes sindicales que todavía creen en la COB, no conspiren, no apoyen ninguna consigna política o partido político, no se vendan, no deben venderse jamás. ¡Socialistas y sindicalistas postizos no…! ¡Al menos eso diría Lechín…!

 Jhonny Vargas es Politólogo