El exilio y la prisión política


Guido Añez Moscoso – eju.tv

Guido Añez Moscoso

El exilio, como destierro, como alejamiento obligado del suelo donde naciste, ha sido utilizado por las dictaduras para eliminar cualquier riesgo o amenaza a su poder totalitario, es un mecanismo cruel para conservar el poder en los países donde la democracia no existe.



La prisión política es otro mecanismo cruel de castigo que utilizan las dictaduras para asesinar la reputación, criminalizar a sus oponentes y acallar a quienes los rodean o intentan hacerle frente a ese poder único que construyen.

Bolivia desde el año 2005 tiene ambas figuras como método para acallar a la oposición que lucha por arrebatarles el poder.

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Ayer 220 presos políticos de Nicaragua fueron liberados de las mazamorras de la cárcel de «El Chipote» y recibidos en Washington como refugiados, se libran de la cárcel, pero no pueden vivir en su territorio, los despojan de sus querencias, les prohíben envejecer en sus pueblos donde nacieron, compartir con sus familiares, miran un cielo que no es su cielo, han sido despojados de su ciudadanía, les prohíben de por vida ejercer la política, los quieren matar en vida como a todos los exiliados.

Lo mas duro del exilio, es que no es tu decisión salir del pais, es la voluntad del dictador que no te permite vivir en tu tierra.

Ambas figuras utilizadas por las dictaduras son crueles, por eso nuestro compromiso permanente debe ser porque nuestros países no tengan presos políticos, exiliados, perseguidos ni condenados en cárceles sin haber cometido ningún delito solo por pensar diferente y soñar con una patria libre, democrática y justa.

!!!!!!!!VOLVEREMOS Y VENCEREMOS!!!!!!!!