Bolivia es el tercer país del mundo con más pérdida de bosques en 2023


Durante 2023, casi tres millones de hectáreas de bosque fueron dañadas por el fuego en Bolivia.

Bolivia es el tercer país con más pérdida de bosques en 2023
Entre octubre y noviembre, los incendios azotaron al país. Foto: APG.

Fuente: Red Uno

 



 

Bolivia.-

Bolivia se encuentra en el tercer lugar de los países que han perdido la mayor cantidad de bosques durante 2023. La deforestación y el daño a especies en peligro de extinción fueron los principales problemas ambientales que enfrentó el país.

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Según el reporte anual de Global Forest Watch, ubicó, una vez más, a Bolivia en el tercer lugar a nivel mundial con mayor pérdida de bosques primarios. A este diagnóstico, se suma el análisis de la Fundación Amigos de la Naturaleza, que determinó que el país perdió 8 millones de hectáreas forestales en los últimos 37 años.

Así, la reserva municipal de San Rafael, el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró, así como el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure son algunas de las áreas protegidas que muestran el incremento de la deforestación en el país.

 

Durante 2023, casi tres millones de hectáreas de bosque fueron dañadas por el fuego en Bolivia. El balance ambiental es negativo.

Específicamente, Beni es el departamento más afectado, ya que perdió más de 1 millón de hectáreas, en segundo lugar está Santa Cruz con 355.795; le sigue La Paz con 199.003 y luego Cochabamba, con 43.383 hectáreas. Pando perdió 25.909, Tarija, 3.124; Chuquisaca, 2.413; Potosí, 861; y Oruro, 639 hectáreas quemadas.

Este año y por primera vez, los efectos de los incendios forestales obligaron a que varias ciudades suspendan actividades escolares por la mala calidad del aire. Los centros urbanos más afectados fueron Trinidad y Santa Cruz de la Sierra, donde los niveles de contaminación rompieron récords; también La Paz y Cochabamba, en menor medida.

Durante varias semanas de octubre y noviembre, bomberos, voluntarios y comunarios lucharon contra el fuego; hasta la llegada de las lluvias, que dieron un respiro a poblaciones del norte paceño y Beni.