La ANPB y la APLP señalan que esa práctica demuestra que el derecho de asociación, de circulación, de prensa y de expresión están en riesgo.

eju.tv
Pablo Peralta M. / La Paz
La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP), a través de un pronunciamiento, denunciaron la infiltración de un supuesto “periodista” para realizar tareas de inteligencia y seguimiento a defensores de derechos humanos. Esas entidades señalaron que esas «tácticas atemorizantes» son propias de gobiernos dictatoriales, no de uno democrático.
“La ANPB y la APLP, denunciamos la infiltración de supuesto ‘periodista’ para realizar tareas de inteligencia y seguimiento a defensores de derechos humanos”, se lee en el comunicado que emitieron esos organismos del gremio periodístico esta jornada.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
En ese documento se agrega que estas “tácticas atemorizantes” son propias de gobiernos dictatoriales, no democráticos, y demuestran que el derecho de asociación, de circulación, de prensa y de expresión están en riesgo.

En el pronunciamiento se da a conocer que el 8 de diciembre, Jhanisse Daza, directora de la ONG Ríos de Pie, fue filmada por un supuesto integrante de inteligencia cuando salía de la cárcel de San Pedro de La Paz tras visitar al dirigente cocalero César Apaza para verificar su estado de salud y las condiciones de su reclusión.
“Al percatarse de que un hombre la estaba filmando desde la acera de enfrente, la activista se acercó a preguntarle por qué registraba imágenes de su salida del recinto carcelario y éste le respondió que era periodista. Se identificó como Grover Quenallata y aunque no mostró ninguna credencial ni ningún documento de identidad”, se lee en el comunicado.
En ese documento se indica, además, que la persona aseguró que trabaja en radio Libertad de El Alto, FM 97. Sin embargo, la Asociación de Radiodifusoras de Bolivia, consultada al respecto, manifestó esa radio no está registrada en esa organización.
Tampoco ese nombre tiene cuenta de Facebook ni en ninguna otra red social ni figura en ninguno de los grupos a través de los cuales los periodistas se contactan para realizar cobertura. “Por lo expuesto, consideramos que es un hecho de extrema gravedad que, por segunda vez, una persona bajo sospecha de realizar tareas de inteligencia se infiltre en la cobertura de prensa y encubra su verdadera misión con la de un ‘periodista’”, señala el comunicado.