Las tierras raras contienen minerales críticos, claves para potenciar la economía de Bolivia


Falta investigación. Indio, galio, entre otros, además del cobre, zinc, antimonio, estaño; magnesio, manganeso en los salares y el Mutún son recursos que pueden potenciar Bolivia.

En los salares también se puede hallar otros minerales, como el manganeso. Foto: YLB
En los salares también se puede hallar otros minerales, como el manganeso. Foto: YLB

 

Fuente: Visión 360
Por Marco Antonio Belmonte

Tierras raras y al menos seis minerales críticos de la transición energética, como cobre, zinc, manganeso y magnesio, que se pueden hallar en los salares, y que tienen gran demanda en el mundo, pueden potenciar en el futuro la economía boliviana y acompañar el desarrollo del litio.



Sin embargo, el país debe cambiar y actualizar la Ley Minera, abrir espacio a la inversión privada local y extranjera, garantizar seguridad jurídica, protección contra los avasallamientos de minas, entre otros aspectos, según los expertos.

Se denominan tierras raras a aquellas que contienen estos 17 elementos químicos: escandio, itrio y los 15 elementos del grupo de los lantánidos (lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio). Se incluyen el escandio y el itrio porque aparecen frecuentemente mezclados con los lantánidos en los mismos yacimientos.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Extraccion de minerales en el Salar de Uyuni. Foto: Abi

Alta demanda

El analista del sector, Héctor Córdova, y expresidente de la Comibol, señaló que hay un recurso que ha sido denominado primero estratégico y después crítico por la Unión Europea, y que hoy tiene una gran demanda; se trata del magnesio, un elemento que está presente en los salares de Bolivia.

“Por cada gramo de litio hay 20 gramos de magnesio. Por lo tanto, si tenemos 21 millones de toneladas de litio como reserva o recursos, debemos tener por lo menos 400 millones de toneladas de magnesio”, destacó.

“Por gramo de litio, hay 20 gramos de magnesio. Si hay 21 millones de toneladas de litio, se tiene 400 millones de toneladas de magnesio”, señaló Héctor Córdova, analista minero.

¿Para qué sirve el magnesio? En temas de salud, el magnesio es un componente fundamental para el cuidado de la piel, del estómago y el sulfato (magnesio) tiene uso en la medicina para tratar diferentes enfermedades. “Tiene usos específicos en la electrónica, y es un sustituto del aluminio, más liviano. Hace 100 años se lo empleaba en fotografía como flash y genera calor”, puntualizó Córdova.

Para procesar y separar el magnesio del litio se necesita una planta que permita su recuperación.

Por ejemplo, el proyecto de litio que se planificaba encarar con la alemana ACI Systems (Acisa) contemplaba el desarrollo de una planta de hidróxido de magnesio. El único problema, dijo, es que esto demanda una cantidad enorme de cal que no hay en Bolivia; pero si se encuentra la tecnología para recuperar el magnesio, que no sea con cal, se podría superar este inconveniente.

Fuente: Ministerio de Minería

 

Cobre

El otro mineral estratégico es el cobre cuya demanda mundial y precio se han disparado.

“Bolivia tiene potencial. Y si bien los grandes productores de cobre en el mundo son Chile y Perú, nosotros estamos en la misma línea. Y seguro que tenemos gran cantidad de cobre, estamos explotando en Coro Coro, se necesita mayor exploración”, indicó Córdova.

El zinc es el metal que más exporta Bolivia, cada año aproximadamente un millón de toneladas, pero se envía sin procesar y sin valor agregado. Sostiene que en La Paz, Oruro, Cochabamba y Potosí existe un enorme potencial.

Luego están las tierras raras que el país podría impulsar, pero se necesita exploración. Se tiene potencial en la zona del Rincón del Tigre, en Santa Cruz.

“Pero también hay tierras raras como acompañantes de otros minerales; el zinc tiene tierras raras”, subrayó Córdova.

Indio

Los mismo ocurre con el indio, un metal pesado raro, blanco, plateado y blando. Su abundancia en la corteza terrestre es comparable a la de la plata y en Bolivia está presente en minerales como el zinc y otros.

“Los países que nos compran el zinc, como concentrado, procesan el indio y aparecen como grandes productores mundiales, cuando es del indio que viene de Bolivia. Este metal se usa en varias cosas, en electrónica, casi todas las pantallas táctiles son una aleación de óxido de estaño y óxido de indio. También está presente en las tabletas, televisores de pantalla plana y paneles solares. Conduce electricidad, se adhiere fuertemente al vidrio y es transparente”, explicó el analista.

Estaño y antimonio

Es un metal estratégico, porque todas las soldaduras internas de los celulares, de las computadoras, las tabletas, son de estaño puro. “Eso ha hecho que el precio de este año suba hartísimo. Estamos otra vez acercándonos a los 15 dólares por libra fina, cuando entre el año 2000, hasta el 2004, estábamos con 1,80 dólares, dos dólares la libra fina”, observó.

También hay demanda por antimonio, otro mineral que se produce en Bolivia y que se emplea en aleaciones.  El país tiene yacimientos al igual que de estaño y mantiene una importante producción.

Manganeso

El manganeso se ha vuelto muy importante, según Córdova, porque es un componente de las baterías de litio. El material catódico tiene manganeso. Entonces, se ha empezado a trabajar mucho en el aprovechamiento de este metal. “Bolivia posee reservas de manganeso acompañando al hierro del Mutún. En el río Mulatos, en Potosí, tenemos un yacimiento grande de manganeso y también en Beni. Solo estamos explotando en río Mulatos”, agregó Córdova

Señaló que para explotar tierras raras se necesita una inversión grande. “Por lo menos 15 años nos tomaría, desde preparar el terreno, la logística, hasta poder explotar esos metales que hay en esa zona del departamento de Santa Cruz”, recalcó.

Infografía: Edmundo Morales

Recursos

José Padilla, exsecretario de Hidrocarburos, Energía y Minas de la Gobernación de Santa Cruz, señaló que el Estado ha destinado siete millones de dólares para investigar tierras raras, pero es insuficiente. Se conoce que, en Concepción, en el Carmen y toda la zona del precámbrico, Bolivia cuenta con estos recursos, entre ellos grafeno e iridio.

“Lo que pasa es que falta mayor investigación, pero si el Estado liberara esto a la iniciativa privada, hay empresarios que están muy interesados en desarrollar esto. Se necesita cambiar la Ley Minera, que se garantice seguridad jurídica”, precisó.

Señala que aún se necesita una mayor investigación para abordar el tema, sacar muestras, evaluar el contenido de ley de estos minerales.

“Si es que lo desarrolláramos inteligentemente, es una opción de ingresos para el país, pero la inversión llegará siempre y cuando exista seguridad jurídica”, recalcó Padilla.

Dionisio Garzón, exministro de Minería, dijo que el potencial de tierras raras se conoce desde 1980, con los estudios realizados en el precámbrico con el Servicio Geológico de Gran Bretaña. Por eso se conoce que Bolivia dispone de esta riqueza y de metales estratégicos.

17 elementos: las tierras raras contienen esa cantidad: escandio, itrio, lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio.

Pero aclaró que solo se tiene certeza de que existen los recursos, pero no la cantidad y las posibilidades de explotación.

Se tienen algunas fuentes de metales raros también en el occidente, en los yacimientos de estaño y plata, sobre todo en el norte de la cordillera Oriental, San José y Llallagua. “Se disponen como recursos accesorios al indio, galio y otros elementos que hoy son metales críticos para el desarrollo de transición energética. En el Oriente, en el Rincón del Tigre, hay rocas antiguas, que pueden tener cromo, cobalto, níquel, pero no hay estudios más detallados”, puntualizó Garzón.

Según el experto, en Bolivia se cambian mucho las reglas y eso no agrada a las empresas interesadas en invertir.

Por eso es que, dijo, se tiene que cambiar la Ley de Minería, que no genera atracción al capital extranjero ni nacional. “Sin cambios, no vendrán empresas grandes, que tienen experiencia. Por eso, en otros países donde están estas compañías se generan resultados”, anotó.

De acuerdo con Garzón, el cambio en la política minera debe generar complementariedad entre el sector privado y el Estado para que se beneficien ambos, porque ninguna empresa o inversor viene a perder su dinero o vivir en la incertidumbre por posibles avasallamientos o el temor a una nacionalización.

Como ejemplo, indicó que en Argentina existe la proyección para impulsar cinco nuevos proyectos de desarrollo de cobre, que permitirán a ese país ubicarse entre los mayores productores de este mineral.

“El cobre es un mineral crítico, incluso más importante que el litio porque se emplea en todo, desde aleaciones hasta semiconductores, en toda la industria tecnológica. En Bolivia no tenemos empresas del calibre de las que están en Argentina, y las pocas que se animaron a invertir, como New Pacific Metals, están a la espera de buenas noticias”, subrayó Garzón.

Se trabajó en la identificación de tierras raras

En 2024 el Ministerio de Minería procedió a la identificación de nuevas fuentes de minerales tecnológicos y contenidos de tierras raras con el propósito de aprovechar en el futuro esta riqueza potencial de Bolivia.

En la rendición pública final de cuentas de 2024 de esa cartera de Estado, realizada hace algunos días, además se hizo una reevaluación de residuos mineros e industriales con tierras raras y minerales tecnológicos.

Bolivia cuenta con un mapa de zonas con altos potenciales de estos recursos, por lo que se creó en 2024 la Gerencia de Minerales Tecnológicos y Tierras Raras, dependiente de la Comibol, instancia que ayuda a la transición en la prospección, exploración y explotación de minerales tradicionales por los tecnológicos.

Junto con Sergeomin se identificaron numerosas muestras de estos, en los departamentos de Cochabamba, Potosí y Santa Cruz.

El Ministerio de Minería ejecuta los proyectos en el Cerro Manomó, en Santa Cruz, donde se pudo identificar 850 muestras; y en el Rincón del Tigre, otras 799 muestras de minerales.

También se trabaja en áreas que significan la transformación en los trabajos de prospección, exploración y explotación minera en el país, ampliando el horizonte de zonas metalogénicas en el precámbrico boliviano.

Los minerales tecnológicos y tierras raras tienen múltiples usos en la industria tecnológica, como son las pantallas de celulares, tabletas, baterías, en los componentes eléctricos.

Lee también: 31 de los 38 minerales críticos que demanda el mundo, están en Bolivia, pero falta inversión para aprovecharlos


×