Fuente: https://www.dw.com
La primera ministra de Tailandia, Paethongtarn Shinawatra, dijo este viernes (28.02.2025) que la deportación la víspera de 40 uigures, minoría musulmana china perseguida por Pekín, cumple con la normativa internacional, después de que la decisión fuera criticada por la ONU.
La dirigente dijo que el procedimiento se llevó a cabo «respetando principios internacionales» y con la confirmación por parte de Pekín de que no se emprenderán acciones legales contra los uigures, en declaraciones recogidas por el portal oficial del Gobierno tailandés.
«Repatriar uigures a China es definitivamente una cuestión de derechos humanos, no un acuerdo comercial», defendió la primera ministra, y dijo que Pekín garantizó que estas personas, que llevaban más de diez años en un centro de detención tailandés, estarán en libertad y se reencontrarán con sus familias.
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Shinawatra agregó que el Gobierno chino permitirá que las autoridades tailandesas puedan viajar (a China) para «supervisar el bienestar de los uigures que han sido devueltos».
En otro comunicado divulgado también por el portal oficial, el Ejecutivo tailandés explicó que China presentó una solicitud para extraditar a 45 uigures, sin explicar qué ha pasado con los otros cinco.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) denunció la deportación y afirmó que viola el derecho internacional.
UNHCR condemns the forced returns of some 40 Uyghurs from Thailand.
This is despite attempts to seek access to the group, and assurances from Thai authorities that they would not be deported.
Full statement:https://t.co/dMzP013CaV
— UNHCR United States (@UNHCRUSA) February 27, 2025
La ONU había advertido a finales de enero a Tailandia que parara «de inmediato» cualquier plan de deportar a China a 48 uigures por el riesgo a represalias contra los miembros de esta minoría. Se desconoce cuál es la situación de los ocho no deportados.
Los 48 uigures forman parte de un grupo de unas 350 personas de esta minoría emparentada con pueblos de Asia central que fueron arrestados en 2014 al entrar de manera irregular en Tailandia.
En 2015, Bangkok deportó a más de 100 hombres uigures a China, lo que desató una ola de indignación internacional, y en paralelo envió a 170 mujeres y niños uigures a Turquía.
El resto del grupo que no fue deportado permaneció desde entonces en régimen de incomunicación, sin acceso a abogados, familiares ni representantes de organismos de la ONU.
En los últimos años, varias oenegés han acusado a Pekín de reprimir a esta minoría procedente de Xinjiang (oeste del país) y detener a miles de uigures en centros de reeducación.
CP (efe, rtr)