En medio del golpe a las inundaciones y las fallas en la provisión de combustible, Anapo reflejó una cifra menor a la presentada en febrero, cuando se proyectó una producción de 2,5 millones de toneladas
[Foto: AFP] / A pesar de las afectaciones climáticas por las lluvias persistentes, se garantiza el abastecimiento del mercado interno
Fuente: UNITEL
Según la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), la producción de soya de la campaña de verano 2024-2025 llegará a 2,3 millones de toneladas métricas de grano, reporte que sale a la luz en un contexto en el que el sector productivo aún cuantifica las pérdidas producto de la inundaciones y por las fallas en el abastecimiento de diésel.
Si bien la proyección es menor a la cifra que se había lanzado en febrero, cuando se proyectó una producción de 2,5 millones de toneladas, la cifra actualizada de Anapo marca una recuperación del 53% en comparación con lo alcanzado en verano 2023-2024, uno de los periodos más complicado de las última décadas debido a la sequía.
En este sentido, el reporte sectorial señala que, a pesar de las afectaciones climáticas por las lluvias persistentes, se garantiza el abastecimiento del mercado interno y se cuenta con al menos 1,5 millones de toneladas en excedentes para la exportación.
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“Durante esta campaña de verano fueron sembradas 1,2 millones de hectáreas de soya que nos hacen prever una producción de al menos 2,3 millones de TM de grano, en medio de las adversidades climáticas de sequía en algunas zonas productivas y de persistentes lluvias”, señaló el presidente de Anapo, Fernando Romero.
Hasta el pasado fin de semana, se tenía un avance de un 20% de la cosecha, puesto que las lluvias persistentes impedían el proceso de la cosecha. Pero, a partir de esta semana, con la mejora de las condiciones climáticas, “las maquinas cosechadoras ingresan sin pausa para acelerar el proceso de cosecha y concluir hasta mediados de mayo”.
Esta producción de 2,3 millones de toneladas de soya es suficiente para garantizar el abastecimiento del mercado interno, que requiere unas 800.000 toneladas anuales para satisfacer las necesidades de harina solvente del sector pecuario y de aceite comestible para la población, de acuerdo con Romero.
A pesar de que normalmente los excedentes se destinan a la exportación (ya sea como grano, harina, torta o aceite), aún existe preocupación debido al veto que mantiene el Gobierno en torno al grano y sus derivados.
Por ello, Anapo exigió -de nuevo- al Gobierno la urgente liberación de las exportaciones de soya para brindar certidumbre a miles de productores, principalmente pequeños, que corren el riesgo de no recibir un precio correcto por la producción de esta campaña de verano.
Romero recordó que la liberación de la exportación de grano de soya, según lo acordado en 2019, “debe ser de un equivalente al 60% de la producción del año anterior y sin ninguna restricción, cupo o trámite adicional para cumplir el objetivo de mejorar el precio de compra para los productores”.
Fuente: UNITEL