Fuente: Visión 360
La Subalcaldía de Cotahuma notificó este jueves a los propietarios de viviendas ubicadas en áreas de riesgo de la zona de Alpacoma. Se recomendó que desalojen sus hogares de manera preventiva, porque existe la posibilidad de un movimiento rotacional en el terreno, un peligro inminente para los vecinos.
«Estamos observando un inicio de desplazamiento en el área. Por la seguridad de las personas que habitan en estas viviendas, se les está notificando para que desalojen preventivamente», declaró David Ramos, de la Subalcaldia de Cotahuma.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
La preocupación está en que el peso de las edificaciones, y los posibles desajustes, en el talud podrían provocar asentamientos peligrosos en las estructuras.
Ramos informó que se identificó que varias casas, especialmente desde la vivienda número 48 hasta el final de la cuadra, presentan fisuras que evidencian el riesgo. Según los informes, resultado de la evaluación de la zona realizada por el equipo de Resiliencia y Gestión de Vulnerabilidades, se determinó que la cuadra en cuestión es susceptible a problemas estructurales.
La autoridad municipal explicó que entre los factores que contribuyen al desequilibrio del talud se encuentran el peso de las construcciones, el exceso de agua que puede saturar el material del terreno y malas conexiones de alcantarillado que, al romperse, permiten filtraciones que no son visibles. «El agua subterránea, que no se identifica rápidamente, es uno de los principales riesgos, ya que puede deteriorar el material del terreno sin previo aviso», indicó Ramos. También comentó que, adicionalmente, las lluvias y la falta de un adecuado sistema de evacuación de aguas pluviales agravan la situación.
“La combinación de estos factores ha llevado a la identificación de las aguas de infiltración como el detonante más probable para la inestabilidad del área”, precisó el funcionario.
La situación se complica aún más debido a un conflicto de límites con la localidad de Achocalla, lo que dificulta la organización y ejecución de las notificaciones a los propietarios afectados.
Con la construcción de una gran obra en la zona, se incrementó el riesgo, ya que el peso adicional de los materiales, que asciende a aproximadamente 30,000 m³, podría desestabilizar aún más el terreno.