Recientemente, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado las cifras oficiales de inflación de Bolivia a julio 2025, donde hicimos los siguientes análisis y consideraciones a partir a la información recopilada de la misma (Ver: Cuadro):
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El Índice de Precios al Consumidor (IPC), variación porcentual mensual (2024-2025) considerando el dato del INE Bolivia el año base (Índice 2016=100 y en porcentaje) el mes de julio del 2025 alcanzo 142,88 y para el mismo mes del año anterior 2024 llego 114,43 es decir los precios crecieron en un 24,86% aproximadamente. La inflación registrada el mes de julio 2025 fue del 1,20% y con respecto al 2024 creció en un 0,73% y la inflación acumulada de enero a julio de 2025 alcanzo 16.92% y con respecto al año 2024 creció en un 13,94%. En resumen, los datos a julio 2025 a través del Índice de Precios al Consumidor con respecto al 2024 alcanzo una inflación del 25%, la inflación acumulada de enero a julio fue del 17% y solo el mes de julio de 2025 fue 1.20%.
Si bien la inflación ha reflejado una desaceleración respecto a junio 2025, coincidimos con el INE que se debió a los conflictos políticos de bloqueos de carreteras principalmente entre otros factores, así como una inestabilidad macroeconómica que profundizo desde febrero de 2023 por depender de la exportación del extractivismo del gas natural y por tener un aparato productivo en la informalidad laboral que haciende a un 85% de población económicamente activa por más de veinte años. Ocasionando una carencia de dólares y una volatilidad del tipo de cambio y la depreciación de nuestra moneda nacional, con una sostenida subida de precios, sobre todo por la cotización elevada del dólar en el mercado paralelo y digital y sumada el desabastecimiento de combustibles de diésel y gasolina en el país.
Ahora con las expectativas del pueblo boliviano ante unas elecciones generales, con los mismos candidatos llamase izquierda (Originarios) o derecha (Harvard) con más de cuarenta años y aun sin propuestas económicas estructurales de empleo formal y moderar y rebajar la inflación de manera sostenida mediante la implementación de políticas estructurales monetarias, fiscales y cambiarias, que orienten un reajuste los precios y la devaluación tipo de cambio, la depreciación de la moneda nacional, la disminución del déficit público y cubrir las obligaciones de moneda extranjera como es los combustibles y los pagos de la deuda externa ante una baja significativa de las Reservas Internacionales de 0,9 toneladas de oro en 2024 de las 40 toneladas de oro en el 2014 que no protege la base monetaria. Por lo tanto, se estima que la inflación para esta gestión 2025 supere el 20%, ante la coyuntura y la falta de un modelo económico que arroje estas elecciones, es una caldera hirviendo. Mientras tanto, la ciudadanía boliviana seguirá percibiendo una subida de precios en los mercados y un poder adquisitivo cada vez más bajo en sus bolsillos, rumbo a una mayor depreciación.
Por: Dr. César Vargas Díaz (Ph.D)
Analista & Investigador Económico