Bolivia pasa de un país rural en 1950 a una sociedad metropolitana en 2025


Más datos del Censo 2024. | Wilson Cahuaya/Los Tiempos

 

Tatiana Castro E.

En 75 años, Bolivia pasó de tener a la  mayoría de la población en áreas rurales, a concentrar su gente  y economía en regiones metropolitanas, planteando nuevos retos de gestión y planificación para los diferentes niveles de gobierno.



Fuente: lostiempos.com

El Instituto Nacional de Estadística (INE) presentó el  jueves los resultados oficiales del Censo de Población y Vivienda 2024, confirmando un profundo cambio en la configuración demográfica de Bolivia: el 69% de los bolivianos reside en áreas urbanas, mientras sólo el 31% vive en zonas rurales. En cifras absolutas, 7.846.708 personas habitan en ciudades, frente a 3.518.625 en el área rural.

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Este fenómeno, calificado como un “salto urbano poblacional” por el director del INE, Humberto Arandia, evidencia un proceso sostenido de urbanización en Bolivia, que se ha intensificado en las últimas dos décadas. “Siete de cada diez bolivianos vive hoy en ciudades. Este dato marca un antes y un después para la planificación del país”, afirmó Arandia durante la presentación oficial.

Los datos censales muestran que Bolivia experimentó un cambio drástico en la distribución poblacional desde mediados del siglo XX. En 1950, el área rural concentraba el 73,8% de la población, mientras que apenas el 26,2% vivía en zonas urbanas. Hoy, esa relación se ha invertido. En 2001, el 62,4% de la población vivía en áreas urbanas.En 2012, la proporción subió a 67,5%

En 2024, alcanzó el 69%, consolidando la tendencia. (Vea la infografía)

Entre 2001 y 2024, el crecimiento en estas áreas fue de apenas 409.530 personas, frente a un incremento urbano de más de 2 millones.

El impacto de la urbanización

Este proceso de concentración urbana se refleja también en la distribución de viviendas: el 64,7% de las viviendas del país están ubicadas en zonas urbanas, mientras el 35,3% están en el área rural. Este dato marca un aumento respecto al censo de 2012 (63,9%) y al de 2001 (58,5%). (Vea la infografía)

Para el investigador José Lafuente, la tendencia poblacional se invirtió 75 años después y el país es claramente urbano. Este cambio responde a la búsqueda de mejores condiciones de vida —salud, educación y servicios básicos—, lo que ha impulsado la migración hacia las ciudades y centros urbanos intermedios.

El fenómeno no se limita al crecimiento urbano, sino que avanza hacia la metropolización. En La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, las manchas urbanas de varios municipios se han fusionado, conformando regiones metropolitanas donde la movilidad diaria de miles de personas refuerza esa integración.

Políticas públicas

Esta realidad exige políticas públicas con enfoque metropolitano, pues problemas como la gestión de residuos o la planificación territorial superan las competencias municipales o departamentales.

Según La Fuente, las tres regiones metropolitanas concentran el 70% de la población y más del 90% de la economía nacional, a pesar de ocupar una fracción mínima del territorio. El desafío, afirma, es atender este desequilibrio promoviendo el fortalecimiento de ciudades intermedias para evitar la congestión y el abandono del campo, fenómenos que marcan la Bolivia actual. Expertos en desarrollo urbano señalan que Bolivia entró en una etapa de transición demográfica en la que las zonas rurales ya no son el motor de crecimiento. En su lugar, las ciudades concentran población, servicios, inversión pública y privada, pero también desigualdades, contaminación y presión sobre los recursos.

En ese sentido, los resultados del Censo 2024 no sólo confirman el cambio, sino que llaman a una nueva visión de país, donde lo urbano ya no es una excepción, sino la norma.

stadística (INE).

El especialista en estudios  poblacionales, Jorge Miguel Veizaga,  señaló que el crecimiento urbano responde tanto a la migración del campo como al incremento natural de la población. En este escenario, se plantea que las políticas públicas no solo sean municipales o departamentales, sino que adopten un enfoque metropolitano para atender problemáticas compartidas, como la gestión de residuos o la provisión de servicios.

Bolivia no sólo se urbaniza, sino que avanza hacia una creciente metropolización, lo que exige ajustes en el modelo de gestión pública para responder de manera efectiva a estas nuevas dinámicas.

Veizaga aclaró que el crecimiento urbano no es exclusivo de las grandes capitales. Ciudades intermedias como El Alto, Montero, Sacaba o Yacuiba también han absorbido parte importante del aumento poblacional, ampliando los bordes urbanos y generando nuevas dinámicas económicas y sociales.

El acceso a servicios básicos, como agua potable, energía eléctrica, salud y educación, se concentra cada vez más en las zonas urbanas, lo que explica, en parte, la migración continua del campo a la ciudad.

Fuente: lostiempos.com