De los planes de Lara a la “reconquista” de Camacho


Paz escenifica la oportunidad de un cambio “tranquilo” mientras que Tuto plantea un cambio “radical” y sin mirar atrás. Uno y otro buscan posiciones más centristas para acercar voto de otras opciones

De los planes de Lara a la “reconquista” de Camacho
Crónica Política

 

Fuente: El País.bo



La campaña por la segunda vuelta, oficialmente, no ha empezado, pero la temperatura ya ha subido y no solo en redes con la recurrente guerra sucia, que apenas trasciende burbujas, sino con la escenificación de las estrategias de los primeros espadas: Tuto Quiroga plantea un cambio radical de todo y sin complejos, Rodrigo Paz plantea un cambio tranquilo e institucionalmente correcto, pero también profundo. O al menos eso dicen ambos.

El pulso se desató el martes ya desde la mañana, cuando Rodrigo Paz hizo un futurible en un encuentro de Cainco en el que imagino que si Tuto Quiroga declinaba ir a la segunda vuelta, “al día siguiente estamos armando el plan de gobierno”. El asunto quedó como una invitación a “bajarse” y Tuto lo sacó de contexto sintiéndose “amenazado”, señalando que “si le pasa algo, son ellos” asegurando que para que no concurra lo tienen “que matar”.

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En la tarde Paz había aceptado la invitación del presidente Luis Arce a conversar sobre los asuntos de la transición. Una invitación seguramente extemporánea y que Tuto había rechazado, pero que Paz quiso explorar para redondear su planteamiento y verse ya como presidente casi en ejercicio. Una imagen que suma, pero que tiene sus riesgos dado el bajísimo nivel de aprobación de Luis Arce y la recurrente campaña en redes que trata de mostrar a Paz y a su vicepresidenciable Edman Lara como una continuidad del masismo en una nueva expresión popular, pero igual al fin y al cabo.

La cuestión es de números y Paz está jugando. También Evo que hace guiños a su electorado mientras se olvida de su campaña del voto nulo, que sería aún más visible en la segunda vuelta. Tuto confía en acercar a su espacio a todos los que le tengan miedo al MAS, pero en la primera vuelta fue la misma (aunque contra Samuel) y se quedó en 1,4 millones de votos por uno de su contrincante principal a los que ahora trata de reclutar. Hay más de siete millones de votantes habilitados.

Los vices

En esta ocasión, y como la batalla es cerrada, cuentan los vices. Nadie duda de la inmensa cantidad de votos que Lara ha llevado hacia Rodrigo por su conexión con el voto popular no por estrategia, sino por pertenencia real. Los ataques en las burbujas más ligadas a Tuto se centran precisamente en la descalificación de Lara por todos los frentes posibles – cómo habla, qué dice, quién es, quién ha sido, etc., – pero es probable que eso mismo le siga fortaleciendo en su electorado propio. Que el votante “racional” de Tuto se escandalice con los dichos de Lara y sus tarascadas de viernes por TikTok no impide que eso mismo siga reforzándole entre sus verdaderos votantes.

La visibilidad de Lara también ha obligado a Tuto a exhibir a su vicepresidente, JP Velasco, joven empresario, élite cruceña, escasa experiencia pero buena voluntad para aprender. Lara y Velasco representan dos mundos alejadísimos. Paz y Tuto no tanto.

La Justicia

En el impase electoral también ha reclamado protagonismo la Justicia. En particular el Tribunal Supremo de Justicia que ya el anterior viernes apremiaba a las salas a revisar los casos en los que se estuvieran incumpliendo las directrices sobre detención preventiva, pensando en particular en Jeanine Áñez, Luis Fernando Camacho y Marco Pumari. En todos los casos les están favoreciendo: Pumaria salió en libertad, Camacho con permiso para trabajar y a Áñez se le han anulado procesos en la vía ordinaria al considerar que le corresponde el juicio de responsabilidades que debe aprobar el parlamento, pero tiene una sentencia a 10 años que, de momento, la mantiene dentro.

Ni a Pumari ni a Áñez les fue bien en sus aventuras políticas después de dejar el gobierno, pero a Camacho sí. Ganó la Gobernación de Santa Cruz que después perdió al ser detenido en un operativo muy poco ortodoxo que lo arrojó a Chonchocoro donde ha permanecido casi 1.000 días.

La nueva situación de Camacho lo redime políticamente luego de estar casi desahuciado: sin estructura ni partido ni apenas leales, apostó a Samuel Doria Medina y perdió groseramente ante Rubén Costas – que le prestó la sigla a Tuto Quiroga involucrando a los Demócratas en la campaña – y también ante Branko Marinkovic, que acabó como jefe de campaña de Tuto en Santa Cruz sin moderar demasiado las formas “a lo Milei” que había estado ensayando en su breve intentó de ser candidato presidencial.

De momento ha empezado la “reconquista” de su plaza, pero la batalla será difícil. Camacho ha perdido el objeto con el que contrastar: el masismo, y su gestión no estaba siendo precisamente boyante. La campaña por las departamentales, ya han empezado.

Resultados del censo, última oportunidad de Arce

La última oportunidad del presidente Luis Arce por reivindicar no solo su gestión, sino los 20 años del “proceso de cambio” pasaba por mostrar datos objetivos globales, y eso era el Censo de Población y Vivienda realizado en 2024. Con toda seguridad si hubiera sido candidato, hubieran aparecido antes, así han aparecido en este periodo todavía anodino con el objetivo claro de reivindicarse como gestor mostrando datos de desarrollo social e ingresos de las familias.

En una semana en la que el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada ha reivindicado la importancia del decreto 21060, vale la pena mirar los datos para contrastar experiencias.

Fuente: El País.bo