El gobernador cruceño salió de Chonchocoro con críticas directas a su exaliado político y anunció auditorías en la Gobernación.
Luis Fernando Camacho (izq.) y Mario Aguilera. Foto: RRSS
Fuente: La Razón
Las declaraciones del gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, contra el vicegobernador Mario Aguilera prevén una tensa gestión en los siete meses que restan para cumplir con su periodo. Recién salido de prisión, la autoridad fue duro contra quien lo sustituyó en los últimos meses.
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“¿A Mario Aguilera? No hay mucho que decirle a un traidor. Ha negociado con el ministro de Gobierno. No tengo odio, no tengo rencor. Que Dios los bendiga a todos… la venganza será de Dios para los traidores como Mario Aguilera que me entregaron”, dijo Camacho al ser consultado por la prensa sobre su relación con Aguilera.
Camacho y Aguilera fueron electos en la fórmula de Creemos en las elecciones subnacionales de 2021.
Luis Fernando Camacho
El pronunciamiento del gobernador refleja la fractura política en Santa Cruz, donde Aguilera asumió un rol protagónico durante la ausencia de Camacho, quien estuvo detenido desde diciembre de 2022.
Camacho también aseguró que no buscará represalias personales, pero anticipó una revisión profunda de la administración departamental. “Se van a hacer auditorías en la Gobernación”, afirmó, y dejó entrever que la gestión de Aguilera podría ser observada desde el ámbito legal e institucional.
El exlíder cívico salió de Chonchocoro escoltado por su equipo jurídico y acompañado de una bandera cruceña. Ante la expectativa mediática, reiteró que su reclusión fue producto de una persecución política y ratificó que seguirá defendiendo lo que denomina “la lucha por la democracia”.
Gobernación
Las palabras de Camacho generan expectativa en Santa Cruz, donde sus seguidores esperan su retorno con un gran recibimiento, según anunciaron sus familiares y seguidores. Sin embargo, el cruce de acusaciones con Aguilera añade incertidumbre sobre el futuro político del bloque opositor.
Aguilera, que en distintas ocasiones se presentó como un puente de diálogo entre la Gobernación y el Gobierno central, afirmó hace unos días que esperará a Camacho en la Gobernación “con las puertas abiertas”.
Camacho, por su parte, concluyó su mensaje con un tono religioso, aludiendo a que “la venganza será de Dios”, aunque sin dejar de responsabilizar a Aguilera por su detención, del que dijo “me entregó”.
Fuente: La Razón