Los disturbios se extendieron a varias ciudades del país y derivaron en la mayor crisis social desde la llegada al poder del presidente Prabowo Subianto. Hay cinco heridos hospitalizados.
Manifestantes marchan mientras el edificio del parlamento estatal arde durante una protesta por la muerte de un mototaxista durante choques entre la policía antimotines y estudiantes enojados por los privilegios de los legisladores, en Makassar, Indonesia, el 29 de agosto de 2025 (AP Foto/ Masyudi Firmansyah)
(Con información de AFP y AP)
Fuente: infobae.com
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Al menos tres personas murieron y cinco resultaron hospitalizadas en Indonesia tras el incendio del edificio del parlamento local de Makassar, la capital de la provincia de Célebes Meridional, según confirmaron funcionarios de gestión de emergencias y autoridades municipales. El fuego comenzó en la noche del viernes cuando un grupo de manifestantes, enardecidos por la muerte de un joven repartidor, prendió fuego a la sede legislativa regional, lo que tiñó el área urbana de un resplandor naranja visible durante la madrugada.
El incendio se produjo tras varios días de protestas intensificadas en diferentes ciudades de Indonesia, motivadas por el descontento social hacia el aumento de las asignaciones para los legisladores y el alto costo de vida en el país. Según Fadli Tahar, responsable local de gestión de desastres, los equipos de rescate recuperaron tres cuerpos el sábado por la mañana y trasladaron a cinco personas a hospitales por quemaduras y fracturas, provocadas por caídas al intentar escapar del inmueble, tal como informaron medios de televisión nacionales.
Manifestantes se reúnen cerca del edificio del parlamento regional en llamas en Makassar, provincia de Sulawesi del Sur, Indonesia, el 30 de agosto de 2025 (REUTERS/Iqbal Lubis)
Los disturbios en Makassar no son un caso aislado en el país. En Bandung, en la provincia de Java Occidental, otro grupo prendió fuego a la sede parlamentaria regional durante la misma jornada, aunque en ese caso no se registraron víctimas. En Surabaya, la segunda ciudad más grande de Indonesia, los manifestantes irrumpieron en la jefatura de policía provincial después de destruir cercos de contención y quemar vehículos. Las fuerzas de seguridad respondieron disparando gas lacrimógeno y utilizando cañones de agua mientras los manifestantes usaban fuegos artificiales y palos de madera como represalia.
La gente pasa junto a una parada de autobús incendiada durante una protesta por los salarios de los legisladores, que se intensificó el viernes después de que un vehículo blindado de la policía atropellara y matara al conductor de una motocicleta de transporte compartido, en Yakarta, Indonesia, el 30 de agosto de 2025 (REUTERS/Willy Kurniawan)
Las embajadas extranjeras, entre ellas las de Estados Unidos y Australia, emitieron avisos para que sus ciudadanos eviten zonas de protestas o concentraciones públicas masivas en Yakarta y el resto del país.
La calma comenzó a restablecerse gradualmente en la capital, después de que las autoridades limpiaran los restos de vehículos calcinados, oficinas policiales y paradas de transporte público quemadas durante los disturbios. En el recuento oficial, el Jefe de la Policía Nacional, Listyo Sigit Prabowo, declaró el sábado que los disturbios y los incendios no podían seguir considerándose expresiones de libertad de expresión, sino que constituían actos criminales. Añadió que la policía y las fuerzas armadas actuarían “inmediatamente” para restaurar el orden público.
Un manifestante con una bandera indonesia pasa frente a la puerta de la sede de la policía de Yakarta, que fue incendiada durante una protesta, el 29 de agosto de 2025 (REUTERS/Willy Kurniawan)
Las protestas empezaron el lunes en Yakarta, cuando se difundieron informes de que los 580 parlamentarios reciben una asignación mensual para vivienda de 50 millones de rupias (equivalente a 3.075 dólares) además de sus salarios, casi diez veces el salario mínimo local. La medida, adoptada el año pasado, ha sido fuertemente cuestionada por la ciudadanía y organizaciones de derechos humanos por su carácter desproporcionado, sobre todo en un contexto de aumento del desempleo y de la presión fiscal sobre la población.
El detonante de la escalada ocurrió el jueves, cuando la muerte de Affan Kurniawan, un conductor de mototaxi de una plataforma digital de 21 años, se viralizó en redes sociales. Según testigos y reportes televisivos, Kurniawan estaba trabajando cuando quedó atrapado en medio de los disturbios y fue atropellado por un vehículo blindado de la Brigada Móvil de la Policía Nacional. Según las declaraciones recogidas, el vehículo no se detuvo tras el impacto y pasó por encima del joven.
Un manifestante posa frente a la policía antidisturbios frente a la sede de la Brigada Móvil (Brimob) de Yakarta, durante un enfrentamiento tras la muerte de un conductor de mototaxi atropellado por un vehículo táctico de la policía durante la protesta del jueves por una serie de cuestiones, entre ellas las dietas de los parlamentarios, la financiación de la educación y el programa de comidas escolares del Gobierno, en Yakarta, Indonesia, el 29 de agosto de 2025 (REUTERS/Willy Kurniawan)
La noticia y la circulación de imágenes provocaron una reacción inmediata en varias ciudades. En Bali, cientos de estudiantes y conductores de mototaxis se congregaron frente a la jefatura de policía en una manifestación sin precedentes en la isla, fuertemente vinculada al turismo. Los agentes antidisturbios emplearon gases lacrimógenos para dispersar a quienes intentaron avanzar sobre el perímetro policial, aunque los manifestantes respondieron lanzando botellas, piedras y bengalas.
Las marchas y enfrentamientos se multiplicaron en Medan, Solo, Yogyakarta, Magelang, Malang, Bengkulu, Pekanbaru y Manokwari en la región de Papúa. Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos (Komnas HAM), hasta el jueves al menos 950 personas quedaron detenidas solo en Yakarta, mientras las autoridades informaron que 25 policías fueron hospitalizados con lesiones graves. Desde Komnas HAM advirtieron que el número de heridos entre la población podría ser considerablemente mayor.
Un estudiante ataca un coche de la policía durante una protesta tras la muerte de un trabajador atropellado por un vehículo policial blindado en una manifestación contra los privilegios de los legisladores, en Yakarta, Indonesia, el 29 de agosto de 2025 (AP Foto/Tatan Syuflana)
El presidente Prabowo Subianto anunció la cancelación de un viaje oficial programado para la semana próxima a China, en el contexto del aumento de las protestas. El secretario de Estado, Prasetyo Hadi, explicó que la decisión se tomó para dar prioridad a la situación interna del país y que el presidente ya pidió disculpas al gobierno chino por su ausencia en los actos del 3 de septiembre en Beijing.
A raíz de los disturbios y para evitar agravar la situación, TikTok suspendió temporalmente su servicio de transmisiones en directo en Indonesia, país que cuenta con más de 100 millones de usuarios de la plataforma. Las autoridades detuvieron a siete policías implicados en la muerte de Kurniawan, que enfrentarán un juicio. El presidente Subianto pidió calma, ordenó investigar el caso y aseguró que los responsables rendirán cuentas ante la justicia.
Manifestantes reaccionan durante un enfrentamiento con la policía antidisturbios en una protesta contra lo que los manifestantes consideran dietas exorbitantes para los miembros del Parlamento indonesio, frente a los edificios del Parlamento indonesio en Yakarta, Indonesia, el 28 de agosto de 2025 (REUTERS/Willy Kurniawan)
Las protestas, que comenzaron por motivos económicos y sociales, han derivado en los incidentes más violentos desde la llegada al poder de Subianto en octubre pasado, afectando edificios públicos, transportes y la actividad social en numerosas ciudades del país.