Dunn, pasito a pasito


El año se acaba y Jaime Dunn  debe decidir si construye algo sólido para ejercer de oposición desde ya o se guarda para volver a intentarlo en 2030

Dunn, pasito a pasito
Jaime Dunn

 

Fuente: El País.bo



Hay varias formas de ser candidato. Una de ellas es concurrir a una de esas convocatorias de alguna de esas ONG vinculadas a Atlas Network, al Yunque, a CPAC o a cualquiera de esas que financian proyectos para expandir el liberalismo (más o menos conservador) por el mundo. Hay talleres, ciclos de columnas, medios de comunicación… pero seguramente no hay ninguna más efectiva que ser candidato, en cualquier país, abrazando las “ideas de la libertad”.

Ser candidato te da acceso libre a los medios de comunicación, a los debates, el Estado financia publicidad y encuentros políticos y apenas debes preocuparte por reclutar un buen equipo de redes sociales que arme campañas intensas alineadas a los nuevos tiempos. Lo que se lleva ahora son equipos horizontales que parezcan espontáneos, así que tanto mejor.

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Tuto Quiroga siempre fue acusado de eso, aunque nunca nadie lo demostró. En este 2025 apareció además Jaime Dunn que parecía cumplir las características. Irrumpió fuerte en el escenario y colocó varios temas en el debate público, entre ellos la exigencia y la meritocracia. Al final no pudo entrar en carrera porque no tenía en orden sus papeles y no pudo vencer las rigideces del sistema burocrático. Siempre le quedará la duda de quien colocó más palos en rueda.

Descalificado y todo, Dunn siguió convocando eventos, concediendo entrevistas y moviendo redes. Los peor pensados aseguraban que era un plan reformulado para no perder la financiación.

Hay varios análisis que señalan que Jaime Dunn también podía haber acabado siendo presidente, porque más allá de lo concreto de sus ideas, manejaba los grandes conceptos de la libertad y el capitalismo – muy acorde a las pulsiones elementales de este país -, representaba ser alguien nuevo en el escenario, y además tenía un vicepresidente popular – popular que salió de las entrañas de Tarata y se hizo millonario en Estados Unidos. Más sueño americano imposible.

La cosa es que no participó y se abrió la disyuntiva. ¿Y ahora qué?

Jaime Dunn había articulado a su alrededor varias organizaciones definidas como liberal – libertarias, principalmente Voz Liberal y Renovación y todo apuntaba a que serían la piedra fundamental sobre la que construir su propio partido político y, desde ahí, seguir formando ideología y alternativa, más viendo el inicio titubeante de Rodrigo Paz.

Micaela Dunn, hija de Jaime y que había participado activamente en el proceso y en la articulación, y que había anunciado su interés de concurrir a las departamentales de Tarija con Tarija Unida (TU) de Luciana Campero, anunció esta semana la desvinculación de la “familia Dunn” tanto de Renovación como de Voz Liberal, que a su vez anunciaron también el alejamiento de algunos de sus voceros.

Las malas lenguas hablan de la entrega de la memoria final de cierre y listo. Sus admiradores le animan sin embargo a construir de verdad el partido que pueda ser alternativa, pero también oposición desde ya: Ni Unidad ni Libre tienen demasiadas ganas de abanderarla y el ecosistema masista está lejos de reconstruirse para ser un contrapeso real.

El año se acaba y Jaime Dunn  debe decidir si construye algo sólido o se guarda para volver a intentarlo en 2030. La experiencia sin embargo advierte que no hay outsider a la segunda….

Fuente: El País.bo