El país ocupa sexta posición en pobreza multidimensional


La informalidad es una de las causas del aumento de la pobreza multidimensional, pero también se corre el riesgo, ahora, que la alta inflación y la pérdida del valor de la moneda boliviana empuje más habitantes a este indicador.

Fuente: El Diario



Según los datos de pobreza de la región, en base al último informe social de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de noviembre 2025, Honduras y el Salvador tienen el mayor porcentaje de pobreza multidimensional, mientras que Bolivia ocupa la sexta posición.

El pasado miércoles, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe presentó el informe del Panorama Social de América Latina y el Caribe 2025, que pone la lupa ampliamente sobre la pobreza multidimensional de la región y en la misma se observa una caída, en algunos países, en otros se mantiene y en algunos casos sube.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

El informe presenta de forma comparada para 16 países, tres indicadores clave del Índice de Pobreza Multidimensional para América Latina: la incidencia de la pobreza, la intensidad de las privaciones y la incidencia ajustada de la pobreza multidimensional.

Ese índice mide la pobreza a partir de privaciones simultáneas en cuatro dimensiones: vivienda y servicios, salud, educación, y empleo y pensiones, que se evalúan mediante un total de 12 indicadores ponderados. Una persona se considera en pobreza multidimensional cuando acumula carencias en al menos 4 de esos 12 indicadores; es decir, cuando sus privaciones abarcan más de una dimensión del bienestar, señala el diario digital larepublica.co.

En términos de incidencia, los niveles más altos se observan en Guatemala, con 78%; Honduras, con 66%; y El Salvador, con 53%. En estos tres países centroamericanos más de 50% de la población se encuentra en situación de pobreza multidimensional, con privaciones simultáneas en varias dimensiones básicas del bienestar, sostiene la publicación.

Luego siguen países como Paraguay (42,5%), Ecuador (35,8%), Bolivia (34,2%) y México (29,1). En estas naciones, aunque la proporción es menor que en Centroamérica, la pobreza multidimensional sigue afectando a una parte sustancial de la población, lo que revela la persistencia de problemas estructurales en acceso a servicios, educación, condiciones habitacionales y calidad del empleo.
Más abajo del listado se ubican países como Perú (27,3%), Colombia (27%), Panamá (22,8%) y República Dominicana (21%).
En estos casos, la Cepal subraya que la pobreza multidimensional se concentra de manera más marcada en zonas rurales, en hogares pertenecientes a los quintiles más bajos de ingresos y en población con inserciones laborales más precarias. Aun cuando los promedios nacionales son menores que en Centroamérica, el informe advierte que las brechas internas siguen siendo muy profundas.

Pobreza multidimensional en Bolivia

A principios de año, el economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Ernesto Bernal Martínez, que, junto a Erika Soliz Cuevas, presentaron el estudio Pobreza Multidimensional y Pobreza Monetaria en Bolivia, en el documento identifican a la educación, la informalidad y la calidad de vivienda como factores que inciden en la pobreza multidimensional.

En febrero, Bernal ya anunciaba que los indicadores económicos del país mostraban un proceso de desaceleración que sigue Bolivia, y se estimaba que ingresa a una crisis.

Por ejemplo, señalaba la inflación de casi dos dígitos con que terminó el 2024, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), cuyo indicador afecta principalmente a los más vulnerables, ya que la cifra de 9,97% repercute mucho en la canasta básica, que se rige por los precios que subieron.

En ese entonces, recordó que la gente humilde no tiene un ingreso fijo, ya que el 85% de la población se encuentra bajo la informalidad y con trabajos precarios; además, no tienen suficientes ingresos para cubrir el costo de una canasta básica.

En ese contexto, Bernal explicó que una colaboración entre el instituto Económico de la UTO y el Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (Inesad), se analizó junto a Erika Soliz, las variaciones de la pobreza entre 2015 y 2022, aplicando dos metodologías, línea de pobreza por ingreso y la otra sobre las necesidades básicas insatisfechas (pobreza multidimensional).

Indicaba que, en un primer resultado, se percibe que la pobreza multidimensional se redujo entre 2015 a 2022, de 57,48% a 44,76% con variaciones entre 2020 y 2021, uno por la pandemia registrada y el otro por la recuperación económica debido al rebote estadístico.

Bernal afirmó que el indicador más importante en estimación de la pobreza multidimensional se refiere al empleo informal, que a nivel nacional el 85% de las personas se encuentran dentro de esta categoría.

Otra variable importante es el logro educativo, en donde se puede apreciar que muchas personas no lograron concluir la educación mínima, y este es un indicador multidimensional alto en el país, reflexionaba.

Cepal

El informe sostiene que la desaceleración del crecimiento económico ha sido generalizada en la región y afectó tanto el consumo privado como a la formación bruta de capital fijo. El consumo privado, principal motor del Producto Interno Bruto (PIB), ha perdido dinamismo, al crecer a un ritmo menor debido a la débil creación de empleo, la baja confianza de los consumidores y las altas tasas de interés.

En el caso del país, la desaceleración se observó desde el 2015 hasta 2019, en 2021 creció a 6,11% por el rebote estadístico y luego de la recesión registrada en 2020.

Ya en 2022 se observó el incumplimiento de las metas trazadas en el Presupuesto General del Estado (PGE) y ahora los organismos internacionales estiman un decrecimiento.

En 2022 se proyectó un crecimiento de 5,1%, pero a finales de gestión sólo alcanzó a 3,48%; en 2023 se fijó una meta de 4,86% que sólo llegó a 2,5%; en 2024 bajó la proyección a 3,71% a finales de gestión se registró 2,5%; mientras que para 2025 se fijó 3,5% y se proyecta una cifra menor a 1% o tal vez sea negativa.

Inversión

Para la entidad internacional, la inversión se ha visto limitada por condiciones financieras restrictivas y la elevada incertidumbre geopolítica (Comisión Económica para América Latina y el Caribe, 2025).

En el caso de Bolivia, la llegada de capitales se redujo drásticamente por el manejo político del gobierno en la gestión del Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por Evo Morales y en el último período por Luis Arce.

Las nacionalizaciones, los avasallamientos y el incumplimiento de las reglas, ahuyentaron la inversión privada, sumada a la falta de decisiones de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) en la aprobación de contratos de minería.

Laboral

En el ámbito laboral, el número de personas ocupadas en América Latina y el Caribe creció a un ritmo lento en 2024 (1,8%), impulsado por sectores de la industria manufacturera y los servicios financieros. En 2024, la tasa de desocupación continuó su proceso de descenso y alcanzó el 5,9%, en un mercado donde la tasa promedio de informalidad se situó en el 46,6% del empleo total.

Asimismo, entre 2014 y 2024, la incidencia de la pobreza multidimensional cayó del 34,4% al 20,9%. Esta tendencia solo se interrumpió en 2020, por los efectos de la pandemia de covid-19. A partir de 2021, la pobreza multidimensional volvió a descender, tendencia que se aceleró en 2022, se atenuó en 2023 y recobró impulso en 2024, con una caída de 1,8 puntos porcentuales.

La evolución de la incidencia ajustada (M0), que considera tanto la proporción de personas en situación de pobreza como la intensidad promedio de sus privaciones, refleja un patrón similar: descenso sistemático entre 2014 y 2019, incremento en 2020 y reanudación de la tendencia a la baja en los años posteriores, señala el documento de la Cepal.

Datos oficiales

Mientras tanto, los últimos datos del Censo muestran que la pobreza cayó, las personas con vivienda también, debido al crédito de vivienda social.

Los resultados del Censo de Bolivia 2024 muestran una disminución de la pobreza multidimensional (más de 1.1 millones de personas salieron de esta condición), un aumento en la urbanización de las viviendas (64.7% en áreas urbanas) y una mejora en las condiciones de habitabilidad como el acceso a agua mejorada (87.2% de la población) y a saneamiento básico mejorado (63.6% a nivel nacional). Además, se ha reducido el hacinamiento en las viviendas, ya que el 71.8% no presenta hacinamiento, de acuerdo con datos de medios de prensa.

Panorama internacional

El Panorama Social de América Latina y el Caribe 2025 de la Cepal indica que el 25,5% de la población latinoamericana (162 millones de personas) se encontraba en situación de pobreza por ingresos en 2024, lo que significa una disminución de 2,2 puntos porcentuales respecto de 2023 y de más de 7 puntos porcentuales en comparación con 2020.

De esta forma, la incidencia de la pobreza monetaria observada en 2024 en la región constituye el valor más bajo desde que hay datos comparables.

Por su parte, la pobreza extrema afectó al 9,8% de la población (62 millones de personas) en 2024, lo que representa 0,8 puntos porcentuales menos que el año anterior, pero 2,1 puntos porcentuales por encima de la tasa registrada en 2014, cuando se alcanzó el nivel más bajo de las últimas tres décadas.

Según las mediciones del organismo regional de las Naciones Unidas, también se ha registrado un descenso de la pobreza multidimensional, que pasó del 34,4% de la población de América Latina en 2014 a 20,9% en 2024, principalmente gracias a los avances en materia de vivienda y servicios.

Fuente: El Diario