
Fuente: Visión 360
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En medio de la crisis por el precio del pan de batalla en La Paz, y las investigaciones de malos manejos en la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), un nuevo personaje relacionado con ambos casos es buscado por las autoridades: Rubén Ríos, dirigente de los panaderos paceños. Es rastreado como parte del caso abierto contra Franklin Flores, el prófugo exgerente de Emapa.
Este viernes el Ministerio Público y agentes de la Policía allanaron la vivienda de Ríos. En el operativo se reveló que el dirigente no se encontraba en el lugar, ubicado en la zona de Villa Victoria, en La Paz. Por eso, dos personas, entre ellas su esposa, fueron trasladadas en un vehículo a instalaciones policiales.
En contacto con la red Unitel, el fiscal coordinador, Armando Rojas, adelantó que se están evaluando varias medidas, entre ellas la de emitir una orden de aprehensión contra el dirigente.
Ríos es acusado de presuntos actos de corrupción en el caso de la harina subvencionada que distribuía la empresa estatal de alimentos. En días pasados, fue citado por la Fiscalía para que preste su declaración el 3 de diciembre. Tras conocer esta determinación, el dirigente de los panificadores manifestó que iba a presentarse a declarar y descartó que esté involucrado en irregularidades.
Sin embargo, en los dos últimos días desaparició. De hecho, el jueves, cuando los panificadores se enfrentaron a los funcionarios municipales, quienes controlaban que el precio del pan se mantenga a 50 centavos, o al intentar negociar con el gobierno, otros representantes tomaron su lugar.
No es el único proceso que enfrenta el panificador. Rojas explicó que enfrenta otros dos, uno de parte de la Alcaldía de La Paz y el otro de un particular. Asimismo, vecinos denunciaron que Ríos amenazó de muerte a una panificadora de la zona.
«Doña Adela fue amenazada de muerte, que el (Ríos) quemaría su horno. Le prohibieron hacer pan para venderlo al precio anterior (0,50 ctv). Los vecinos estamos haciendo vigilia», denunció una de las vecinas.
El horno de Ríos está precintado, pero no por el allanamiento por el caso Emapa, sino por la Alcaldía de La Paz, ya que en una inspección se descubrió que elaboraba su producto sin las condiciones adecuadas. Según los funcionarios municipales, se encontraron incluso heces de ratones.
El Gobierno se encuentra realizado una investigación de la situación en Emapa. Según los resultados iniciales, se detectó daño económico al Estado por más de 95 millones de bolivianos, algo que se teme que sea mucho mayor, ya que continúa el trabajo.