Bolivia transparenta por primera vez en casi dos décadas el vínculo entre coca y narcotráfico


El viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, afirma que el informe 2024 de monitoreo de cultivos de coca marca un giro político de fondo ya que muestra que la erradicación tiene el mismo peso estratégico que la interdicción.

eju.tv / Video: VDFSSC

Bolivia ingresa a una nueva etapa en su política antidroga tras la presentación del Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2024, que por primera vez en casi dos décadas expone información más honesta sobre la producción de hoja de coca, su desvío hacia circuitos ilegales y su vínculo directo con el narcotráfico; así lo afirmó el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, al señalar que la decisión de transparentar los datos es política y no únicamente técnica.



“Bolivia está dando un paso que no ha dado desde hace muchos años: mostrar toda la información real sobre los cultivos de coca y su vínculo con el narcotráfico, sin filtros, sin zonas oscuras y sin silencios”, sostuvo la autoridad. En ese marco, remarcó que la erradicación vuelve a ocupar un sitial fundamental en la estrategia antidroga, con la misma prioridad que la interdicción, al actuar directamente sobre la causa estructural del problema: la sobreproducción excedente de coca.

El viceministro explicó que el informe presentado, elaborado con acompañamiento la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y Delito (Unodc), evidencia una brecha clara entre la demanda legal y la cantidad de coca cultivada en el país. “Hay más coca de la que se necesita para usos legales, hay zonas donde la producción se ha desbordado y esas brechas alimentan al narcotráfico”, afirmó, precisando que su rol no es repetir los datos técnicos, sino explicar las decisiones políticas que se asumen frente a esa realidad.

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Justiniano en su exposición. Foto: VDSSC

Según los datos oficiales, Bolivia registra actualmente alrededor de 34.000 hectáreas de cultivos de coca, muy por encima de las 22.000 hectáreas permitidas por la normativa vigente. El viceministro adelantó que, debido a los bajos niveles de erradicación registrados este año, apenas 2.700 hectáreas, el próximo informe, que espera sea en junio de 2026, podría mostrar que la superficie de cultivo de ese arbusto podrá acercarse a las 40.000 hectáreas.

La autoridad cuestionó además el sustento técnico de los límites legales establecidos en el pasado, al recordar que un estudio de mercado concluido en 2016 determinó que el consumo tradicional requería 14.700 hectáreas, cifra que posteriormente fue ampliada sin respaldo técnico. “Se dio un formato legal a una producción ilegal”, afirmó para luego anunciar que en breve se promoverá un nuevo estudio sobre la demanda real de consumo de la hoja de coca en el país.

El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano. Foto: VDSSC

El informe también incorpora variables antes omitidas, como el potencial de producción de cocaína, el factor de conversión de hoja de coca a droga, que se ha reducido de 345 a cerca de 200 kilos por kilo de cocaína, según la autoridad, así como la expansión de cultivos en zonas no autorizadas y también en otras regiones autorizadas en las que se ha vulnerado la superficie permitida en la Ley 906 de la hoja de coca.

El viceministro Justiniano sostuvo que la transparencia será la base para reconstruir la credibilidad del país ante la comunidad internacional y reafirmó los cuatro pilares de la política antidroga: erradicación, interdicción, desarrollo alternativo y prevención. “Bolivia vuelve a enfrentar la raíz del narcotráfico, no solo sus efectos”, puntualizó.