Al Attiyah se sale de lo normal


“Esta vez no quiero tomar riesgos desde el principio”, dice el piloto de Dacia, después de un día limpio donde fue prudente, evitó los pinchazos y pudo acabar segundo.

Fuente: https://as.com

Todo aquel que ha acompañado dentro de la cabina a Al Attiyah, acababa sacando conclusiones bastante parecidas en cuanto a la transformación del qatarí una vez empieza a correr el crono. Los éxitos del cinco veces ganador del Dakar han estado marcados por un modo ataque que siempre le ha acompañado al volante y sin embargo, en el inicio de la 48ª edición de la carrera, el piloto de Dacia ha roto con lo establecido. Lejos de provocaciones o salidas a fondo, Nasser ha optado por estudiar una carrera que ha comprometido a sus participantes desde el principio, con una presencia masiva de piedras que también ha hecho cambiar su enfoque al qatarí. Porque el Touareg no se puede ganar el primer día, pero sí perderlo; y es algo a lo que no está dispuesto.



“Esta vez no quiero tomar riesgo desde el principio, tengo que ver cómo va (la carrera) después de tres o cuatro días”, comenzaba analizando Nasser, tras haber sobrevivido sin contratiempos a una de las etapas marcadas en rojo por los pinchazos. Los problemas de Loeb sirvieron de aviso para el qatarí, que optó por ser prudente: “Solo quería pilotar bien sin tomar ningún riesgo, porque todavía queda un largo camino”. A pesar de todo, la tabla de tiempos le dejó con la segunda mejor referencia del día, antes de afrontar una segunda especial que se antoja más difícil todavía. ¿Era este el resultado que soñaba? Al Attiyah no se moja: “No sabíamos cuál era la velocidad de los otros. Cuando he llegado aquí (al vivac) es cuando veo la velocidad, así que mañana tendré que mantener esta velocidad”.

El objetivo de volver a firmar una especial parecida a nivel de ritmo pasa por no ceder demasiado tiempo frente a los que salgan por detrás; ya que sobre el papel serán los que partan con ventaja. Sin embargo, después de un día limpio con el Sandrider, esa supervivencia no le genera a Nasser una confianza extra de cara a la segunda etapa de este Dakar: “Un pinchazo es un pinchazo, no sabes cuándo puede llegar, por eso hay que ser cuidadoso como lo fui hoy en la zona de piedras. Mañana en los primeros 150 kilómetros creo que hay muchas rocas y habrá que volver a evitar los pinchazos. Mejor perder 30 segundo que no tres o cuatro minutos (cambiando ruedas)”.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas