Analista: mayo y junio fueron los meses más inflacionarios de 2025


El INE cerró el 2025 con una inflación acumulada del 20,4%, pero el analista Fernando Romero considera que el dato es conservador. Mayo y junio fueron los más caros del año pasado, marcando una tendencia que no se detiene.

Miguel Ángel Roca Villamontes



Fuente: Red Uno

El analista económico Fernando Romero afirmó que la inflación registrada en Bolivia durante 2025 fue alta, persistente y de carácter estructural, con mayo y junio como los meses de mayor presión inflacionaria.

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De acuerdo con los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación de diciembre de 2025 fue de 0,59%, mientras que la acumulada anual alcanzó el 20,4%.
No obstante, Romero señaló que estas cifras no reflejan completamente la magnitud del proceso inflacionario vivido en el país.

“El 2025 no fue un año de inflación pasajera o por un hecho aislado, sino un proceso sostenido. Ocho de los doce meses registraron incrementos iguales o superiores al 1%, lo que muestra una inflación persistente y con fuerte componente inercial”, explicó el analista.

Según el análisis, los meses más críticos fueron mayo, con una inflación de 3,65%, y junio, que alcanzó un 5,21%, marcando una aceleración inflacionaria durante el primer semestre del año.

Romero precisó que el aumento de precios estuvo concentrado principalmente en alimentos, transporte y servicios, afectando de manera directa al costo de vida de la población.

En relación con el Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención a los combustibles, Romero indicó que su impacto no se reflejó plenamente en la inflación anual de 2025 debido a factores estadísticos y de calendario, ya que la norma entró en vigencia recién el 17 de diciembre.

“El impacto del ajuste de combustibles fue diferido estadísticamente hacia el 2026. El IPC de diciembre solo capturó una fracción mínima del shock, además de que el mayor efecto es indirecto, vía transporte y alimentos”, sostuvo.

El analista añadió que, con los incrementos registrados en gasolina y diésel, la inflación de diciembre debió situarse entre el 2,4% y 3%, lo que habría llevado la inflación acumulada de 2025 a un rango cercano al 23% o incluso 25%.

Romero consideró que el IPC del INE refleja de manera adecuada la inflación urbana promedio y la tendencia general de precios, pero advirtió que no capta completamente la pérdida del poder adquisitivo de los hogares de menores ingresos ni el impacto en el sector informal.

Finalmente, alertó que la inflación no concluyó en 2025 y que gran parte del ajuste se trasladará al 2026, especialmente en el precio del transporte y los alimentos básicos. En ese contexto, recomendó al Gobierno aplicar medidas focalizadas para proteger el bolsillo de la población, principalmente en el transporte público y productos de primera necesidad.