Asesores electorales extranjeros: sus grandes mentiras y manipulación


Hernán Cabrera M. – Periodista

Ha pasado casi desapercibido una confesión de uno de los candidatos a la gobernación contra otro candidato: Se jugaron por la mentira y la manipulación, para evitar una mayor derrota electoral. JP Velasco sí publicó un tuit racista y tenía acciones en el Banco Fassil, aspectos que fueron negados hasta el hartazgo, debido a la decisión del asesor político, Jaime Durán Barba, según su historial de grandes logros políticos, académicos, autor de varios libros.



Los asesores políticos extranjeros se aplazaron en la campaña electoral presidencial en Bolivia: Quiroga tenía su ecuatoriano; Andrónico, sus españoles; Samuel Doria, varias de varias partes. Todos ellos perdieron las elecciones de forma clara y contundente. Pero los asesores ganaron sus buenos y muchos dólares. Felices para ellos. Pero sembraron el odio, la intolerancia, las violencias y el engaño en sus asesorados y en los seguidores de esta tienda política.

Sin duda, el caso más patético es el de la dupla Tuto— JP Velasco, cuyo senador Branko Marinkovic se encargó de confirmar lo que sabíamos: los tuits de Velasco eran de un alto contenido racista, odiador y de intolerancia, el mismo que fuera negado utilizando expertos, tecnologías y un ejército de guerreros digitales que repetían que ese tuit era falso, manipulado, etc.

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La orden la dio el asesor Durán Barba, desconocedor de la realidad boliviana y de sus actores que no se pueden tragar tan fácilmente un hecho tan grave y de funestas consecuencias. JP Velasco en esencia es racista, odiador de collas, aunque lo hayan maquillado de ponchos, abarcas y chulos.

Pero la cuestión está en el rol que desempeñan los asesores extranjeros que son contratados y no es un contrato cualquier, ni pocos miles de dólares. Son cientos de miles de dólares que se llevan, pero sin generar los resultados positivos a la campaña de su candidato.

El caso de Durán barba es para sacar lecciones, porque no se puede ser tan negativo ni tan ignorante de la realidad nacional que prácticamente tensionó el ejercicio de la política en nuestro país. No es lo mismo luchar por el poder en la Bolivia diversa, plurinacional, pluralista, de amplias mayorías excluidas igual que en cualquier otro país.

Y mire usted que el referido asesor tiene en su haber muchos libros que dicen cosas bonitas y revolucionarias de la lucha por el poder, pero en los hechos, hace lo contrario, como de sus clientes bolivianos y comparto una frase de su libro “La política del siglo XXI”.

“Muchos políticos no asumen que estamos viviendo ese cambio. Su tiempo histórico y el espacio en el que habitan es muy reducido. Sienten que la humanidad empezó cuando se fundó su partido, que la realidad se reduce a su aldea o su país, a los que perciben como algo único, que está más allá de los estudios. Suponen también que la gente sigue siendo tan obediente y manipulable como era en el pasado”, señala a quien le pusieron el título en Colombia “El hombre que fabrica presidente”.
En Bolivia lo destruyó a su candidato presidencial y no entendió nada de la realidad nacional.

¡Aprendan candidatos, valoren a la gente nacional para que les asesoren en sus campañas electorales y les saldrá más barato casero!