Avicultura, panificación y gastronomía operan al límite por la escasez de gas


Con la venta restringida a una garrafa por familia, deben madrugar desde las 4:00 para hacer filas. Ante el desabastecimiento, también adquieren el producto, incluso sin precintos, a Bs 30 y Bs 40, pese a que el precio oficial es de Bs 22,50.

Por Erika Segales



Pese a que se incrementó el porcentaje de abastecimiento, aun persisten las filas por GLP. Foto: APG

 

Fuente: eldeber.com.bo

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

La falta de GLP que se registra en el país en los últimos días empuja a los sectores avicultor, panificador y la gastronómico a operar al límite y asumir pérdidas, entre sobrecostos y filas interminables para conseguir una garrafa. A diario se distribuyen 170.932 garrafas a nivel nacional, sin embargo las pérdidas por contrabando ascienden a los $us 200.000 diarios.

Desde el sector avícola alertan que la escasez de GLP no provoca una mortandad inmediata en el pollito bebé, pero sí genera un daño semanas después.

El presidente de Avipar Santa Cruz, Winston Ortiz, explicó que la falta de gas impide mantener la temperatura adecuada en las primeras etapas de crianza, lo que debilita el sistema respiratorio e inmunológico de las aves.

“Cuando está en la etapa inicial, el pollito necesita temperatura controlada, no puede haber frío. Por escasez de gas, el pollito bebé normalmente no muere, pero sí le afecta en los sistemas respiratorio e inmunológico, crece débil, porque se ha resfriado o se ha enfermado y eso replica hasta que salga, hasta los 40, 45 días y empieza la mortandad”, explicó.

Según el dirigente, los efectos de los aproximadamente diez días en que se ve mayor desabastecimiento de GLP comenzarán a evidenciarse entre los 15 y 30 días posteriores. Ortiz subrayó que si hay un elevando índice de mortandad, se reduce la oferta de pollo a nivel nacional.

El presidente de Avipar Santa Cruz explicó que un productor con 10.000 pollos bebé necesita entre 70 y 80 garrafas durante los primeros 15 a 17 días de crianza, un volumen que hoy resulta difícil de conseguir. A nivel nacional existen más de 3.000 avicultores, muchos de ellos pequeños y medianos, que enfrentan la escasez sin garantías de abastecimiento.

Ortiz enfatizó este problema se suman a los altos costos de los insumos para a crianza de pollos como el alza en los costos del maíz que paso de Bs 80 a Bs 150 por quintal, y de antibióticos, vitaminas y núcleos importados, que se incrementaron en más del 100%.

Impacto en el pan

Los panificadores también sienten el impacto del desabastecimiento de GLP. La secretaria ejecutiva del sector independiente a nivel nacional, Elizabeth Galarza, explicó que el abastecimiento en las provincias y zonas periurbanas es crítico.

“Mi base está teniendo dificultades para poder acceder a la garrafa de gas. Les dan solo un botellón por persona, no quieren darnos aunque seamos panificadores. En algunos lugares están vendiendo hasta en Bs 40 la garrafa, la gente ve su beneficio personal”, denunció.

Según Galarza, el sector necesita al menos una garrafa de gas por cada quintal de harina para elaborar el pan, aseguró que la mayoría de las panaderías requieren un mínimo de dos garrafas al día.

Los panificadores advierten que la situación es insostenible y se suma al alza en insumos como manteca, queso y otros. Asegura que a diferencia de los panificadores federados, los independientes intentan mantener el pan a precios por debajo de los 60 centavos, pero el desabastecimiento obliga a evaluar los costos.

Gastronomía local

En el sector gastronómico la falta de GLP alteró por completo la rutina de pequeños negocios. Nelva Quiroz, propietaria de un emprendimiento de comida en Cochabamba, relató que conseguir una garrafa implica hacer filas desde la madrugada o peregrinar de tienda en tienda, muchas veces pagando precios de hasta Bs 30 por garrafa, cuando el costo oficial es de Bs 22,50.

“Al carro gasero ya no se lo ve desde el año pasado. Tenemos que estar en los surtidores autorizados de YPFB desde las 4:00 de la mañana y es una garrafa por familia. Algunas personas nos han ayudado a conseguir a Bs 30 la garrafa, veces hasta sin precintos. Y el tema del gas también nos obliga a tener problemas logísticos de no tener la comida a tiempo, de demorar la entrega, perder clientes”, relató.

Quiroz señaló que en su negocio vende cerca a 80 platos diarios, entre almuerzos y calditos, y que para ello requiere tres garrafas por semana, pero la incertidumbre en el abastecimiento obliga a improvisar con carbón o leña, pero eso no siempre es viable.

Contrabando

A nivel nacional la ANH informó que se distribuyen 170.932 garrafas cada día: 47.618 en Santa Cruz, 42.236 en La Paz, 37.500 en Cochabamba, 11.878 en Potosí, 9.329 en Chuquisaca, 8.100 en Oruro, 7.992 en Tarija, 5.379 en Beni y 900 en Pando.

Sin embargo, el ministro de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli, informó que el contrabando de GLP representa una pérdida de $us 200 mil diarios al país e indicó que a largo plazo se perfila la implementación de dispositivos electrónicos para evitar la salida de garrafas.

“El contrabando de diésel era $us 3 millones al día, en el GLP son $us 200.000 al día. Tenemos una solución tecnológica que se puede aplicar, la idea es, por ejemplo en África, hay garrafas especiales que tienen dispositivos y desactivan las garrafas cuando no cumplen el abastecimiento al mercado interno, es un proyecto que lleva tiempo, mientras tanto vamos a coordinar con la Policía y el Ejercito para los controles”, expresó.