Bolivia 2026: El reto del narcotráfico y restitución de soberanía en el Chapare


Los países del mundo y, de la región Latinoamericana en especial, siguen en deuda con la salud de la humanidad, amenazada tanto por la insuficiente infraestructura previsional de políticas públicas en bloques regionales e independientes, como rebasada por las grandes organizaciones criminales del narcotráfico que desplazan la droga por toneladas desde países productores y otros financiados por estupefacientes, con destino a los mercados de Europa, Asia y África.

El régimen venezolano de Nicolás Maduro ha sido calificado por EE.UU. como narcoterrorismo, por ser el líder del cártel de los Soles y por introducir droga en forma masiva mortal a los Estados Unidos y haber causado la muerte de miles de personas. Como no hay expectativa que dure cuando un Gobierno es ilegítimo, manchado con droga, muertes, centenares de detenidos y millones de exiliados, la captura de Nicolás Maduro y su esposa en Caracas, la madrugada del sábado 3 de enero en la Operación Determinación Absoluta llevada a cabo por la Fuerza Delta de los Estados Unidos, y la afirmación de Donald Trump y Marco Rubio, que Maduro deberá responder ante un Tribunal del Distrito Sur de Nueva York en Manhattan, por presuntos delitos de narcotráfico, uso y posesión de armas, conspiración y líder de la organización criminal Los Soles, todo hace ver que EE.UU. podría mantener la presencia militar en Venezuela. Además, Trump decidió “administrar Venezuela hasta que haya una transición segura, legal, adecuada y juiciosa”. La reacción no se ha dejado esperar de la operación militar de EE.UU., la Unión Europea y el Gobierno de España piden se respete los principios del Derecho Internacional y la Carta de la Naciones Unidas, aunque hay otros países que saludan la intervención y abogan por una pronta pacificación.



En clave mundial de la detención de Maduro y su esposa Cilia Flores, se suma la antiinmigración reclamada por el Papa León XIV en la Noche de Navidad que se practica en varios países de Europa occidental y Oriental, y el fenómeno de las deportaciones masivas de ilegales desde Estados Unidos hacia sus países de origen y la intervención de terceros que facilitan con el programa de repatriación, constituyen el drama inhumano sin precedentes históricos, si los países de origen causantes del éxodo no han desarrollado capacidades institucionales para entusiasmar el retorno voluntario o involuntario de los migrantes. A esta cruda realidad, podría llamarse -Desmembración social familiar- con niños sin continuidad en educación y país de destino incierto. Estas fragilidades de los Estados y sus instituciones son las que aprovechan los narcotraficantes de droga, siendo los niños y jóvenes la población más vulnerable en la adición.

Colombia es el mayor productor de droga en el mundo, seguido de Perú y Bolivia desde el 2006 desde que asumieron la presidencia y vicepresidencia, Evo Morales y Álvaro García Linera, con Felipe Cáceres, viceministro de Defensa Social y de Sustancias Controladas, el expresidente informó que entre 2006 a 2012 se incautó 182 toneladas de cocaína, casi tres veces más que en el periodo 2000 a 2005. Esto explica que los cultivos de coca se extendieron sin control y con la venia de quienes administraban el Estado. La expulsión de la DEA y el cierre de la Embajada de Estados Unidos, favoreció el ingreso de carteles de la droga al Chapare, lo que hizo que la producción de coca se eleve y se dispare la oferta.

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Según la Felcn en 2013 se incautó más de 20 toneladas de cocaína entre base y clorhidrato de cocaína; 2014 se incineró 11 toneladas de cocaína y 6 toneladas de marihuana; 2015 se incautó 20,5 toneladas de clorhidrato de cocaína; 2016 se incineró 22 toneladas de clorhidrato de cocaína; 2017 se incautó 36 toneladas de droga y 18.692 kilos de marihuana; 2018 se incineró 7.070 kilos de cocaína base y 3.279 kilos de clorhidrato de cocaína; 2019 se incautó 9.153 kilos de cocaína base, 7.354 kilos de clorhidrato de cocaína y 5.259 kilos de marihuana.

Según informe de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (Unodc), en Bolivia en 50.000 operativos, se incautaron en los últimos cinco años (2020-2025 junio) 174,47 toneladas de cocaína y 1.604,09 toneladas de marihuana. Estas cifras evidencian que se ha experimentado un fortalecimiento progresivo de producción de la cocaína. Las incautaciones e incineración se han realizado en Chimoré y otras poblaciones del Chapare donde está pendiente que el Estado restituya la soberanía con la Policía y las Fuerzas Armadas del país, en cuya región cocalera se refugia Evo Morales pese a tener mandamiento de aprehensión en el libro nominal de la historia, -inejecutado-, como si no hubieran fuerzas de seguridad y autoridades públicas para ejecutar el mandamiento y establecer labores de coordinación, sin declaraciones televisivas frecuentes de cambio de justicia, que no hacen más que aumentar el caudal de corrupción interna, y darle tiempo al prófugo y los ministros de gobierno que persiguieron, encarcelaron, torturaron y violaron derechos humanos en forma sistemática en los últimos cinco años. Ante tanta afrenta, es necesaria y urgente contener al Stalin boliviano y conducirlos ante jueces probos e imparciales, que hay cautelares buenos y, otros, sumisos al régimen como si la dignidad la hubieran perdido.

En versión del Director nacional de la Felcn, Ángel Morales, en los 50.000 operativos realizados en los últimos cinco años (2020-2025), se destruyeron 5.226 fábricas de pasta de cocaína y 400 laboratorios de clorhidrato de cocaína, así como el secuestro de 245 aeronaves utilizadas para el transporte de estupefacientes.

En esta tarea de interdicción y en gestión del Gobierno de Rodrigo Paz (8 de noviembre 2025), el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, dijo que entre noviembre y 28 de diciembre de 2025, la Felcn reportó 1.100 operativos realizados que equivale a 1 mes y 20 días de gestión: se secuestró 3 toneladas de cocaína, 84 toneladas de marihuana, 89 fábricas destruidas y 39 personas detenidas. Aclarando que las 20 toneladas de madera impregnadas con clorhidrato de cocaína en Arica-Chile con destino final a Barcelona dada a conocer por autoridades chilenas el 23 de diciembre, salieron de Bolivia en el mes de octubre durante la administración de Arce Catacora, despejando las supuestas injurias y calumnias del vicepresidente Edman Lara, que hasta ahora no usa el termómetro para medir la magnitud de sus desaciertos o, visitar a un psicólogo por el bien de su familia y, primordialmente, de la democracia, coherencia y la transparencia pública.

La competencia en la producción de droga no es un secreto, siempre va en escalada y los sistemas de seguridad demandan de mayor cooperación internacional. La Felcn con limitados recursos entre el 8 y 15 de noviembre de 2025 dio un golpe duro al narcotráfico en Shinaota-Cochabamba, incautó 487 kilos de cocaína, 12 vehículos incluida una narcoambulancia que servía para trasladar droga del municipio de Shinaota hasta San Matias y 15 personas fueron detenidas.

Durante el 20 y 26 de noviembre de 2025 la Felcn realizó 197 operativos, destruyeron 5.226 fábricas de pasta de cocaína, 400 laboratorios de cristalización, secuestro de 424 kilos de pasta base de cocaína, 525 kilos de clorhidrato de cocaína y 81 personas fueron detenidas. La situación jurídica de los aprehendidos y el estado de la causa no se conoce en los informes públicos semestrales o anuales.

En la operación denominada Mercurio en Arica-Chile, el 18 de diciembre de 2025, la Unidad de Inteligencia y Crimen Organizado de la Fiscalía de Arica, la Policía Marítima de la Aduana, el Servicio Nacional de Aduanas y el Apoyo de la Brigada Antinarcóticos y contra el Crimen Organizado de la PDI de Arica, previa labor de peritaje científico especializado a cargo del Servicio de Salud de Arica, incautó un cargamento de 20 toneladas de madera distribuida en nueve pallets proveniente de Bolivia, con destino a Barcelona-España, que contenía clorhidrato de cocaína en aproximadamente 700 kilos impregnados en las tablas de madera. En España u otro país de Europa el kilo de clorhidrato de cocaína vale 20 millones de dólares y en Estados Unidos 35 millones de dólares. La magnitud del negocio de la droga rompe fronteras y escala al control político, hasta el extremo de llegar a financiar protestas y bloqueos con el propósito de contar con seguridad en sus actividades ilícitas y blanqueo de dinero. Lo que llama la atención fuera de los hechos puntualizados, es el destino de los bienes inmuebles incautados, confiscación de cuentas bancarias, avionetas y ganado vacuno, que no se conoce el destino o por lo menos la aplicación de una auditoría para transparentar las fortunas del narcotráfico.

La intensidad del tráfico de droga parece escalar a niveles del contrabando. Tal es así, que a solo 48 horas de haberse dado a conocer el carguío de madera con droga impregnada (23-12-25), el Director de la Aduana de Arica y el Fiscal Regional informaron que en el Paso Rojo Chungara en Chile, encontraron un cargamento de droga camuflado en soya con destino final Colombia. El hallazgo se comprobó en 48 paquetes que contenían más de 110 kilos de marihuana y dos kilos de cocaína. En la misma fecha, la Felcn reportó que en Puerto Quijarro en el Barrio Las Piedras, se encontró a una persona en poder de 70 paquetes que contenían 70 kilos de sulfato base de cocaína, listas para ser traslado presuntamente a Brasil.

Las drogas son retos mundiales, como las grandes catástrofes naturales mundiales, los incendios devastadores de bosques, las guerras con millones de víctimas por crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad, terrorismo y tráfico de armas, las armas nucleares y la contaminación medio ambiental global, financiación a corto y mediano plazo para destruir la tierra y la humanidad, La OMS no tiene los fármacos para atender los problemas de salud de quienes consumen estupefacientes, y los Estados no cuentan con las capacidades de hospitalización y especialistas en el tratamiento de pacientes.

La cadena de la droga tiene presupuesto ilícito y las corporaciones se integran por desalmados que controlan y financian hasta gobiernos, convirtiendo a la democracia en dictaduras con escases de alimentos.

Todas las rutas son válidas para el narcotráfico, retan hasta ejércitos como la armada y naval de EE.UU. en el Mar Caribe verbigracia, que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa la madrugada del sábado 3 de enero. En 2023 se estima que 3708 toneladas de clorhidrato de cocaína irrumpieron en los mercados de EE.UU. y Europa y lo hicieron con violencia despiadada y competencia imparable, obviamente a costa de vidas humanas.

Según la Unodc, en el mundo hay 64 millones de personas con drogodependencia y al menos 450.000 muertes en 2021, cifra que podrá ser mayor en 2025.

La adición necesita soluciones en la salud y no la criminalización. Solo 26 de los 110 países que han presentado informes oficiales tienen acceso a la Naloxona que salva vidas humanas. La Unodc afirma, que 1 de cada 7 hombres y 1 de cada 18 mujeres tienen acceso a un tratamiento especializado, situación dramática si 64 millones son los afectados con secuelas de la droga.

La vida humana en su riqueza múltiple debe ser preservada y respetada. El reto corresponde a Bolivia 2026, sus instituciones y comunidad toda, si realmente se construye la voluntad política para erradicar el narcotráfico y recuperar la soberanía nacional en la región Chapare, cueva del camarada de los Soles, depuesto del poder autoritario en Venezuela por fuerzas de EE.UU.

 A Dios a la miopía humillante de la droga, con medidas capaces de construir una sociedad con salud y seguridad, entre ellas urge adoptar lo siguiente:

Ley de reducción de plantaciones de coca de 22.000 a 12.000 hectáreas (En la realidad existen más de 32.000 hectáreas), hasta en áreas protegidas y parques nacionales.

Desarrollar programas de erradicación excedentaria del cultivo de la hoja de coca en El Chapare, en base a estudios científicos de ser inapropiada para la masticación y medicina tradicional. La interdicción podría ejecutarse con la cooperación internacional.

Resultados del estudio del consumo o coqueo real y legal de la hoja de coca de la región de los Yungas.

Autorización de la Asamblea Legislativa Plurinacional para el ingreso de las federativas policiales de países del Mercosur para cooperar con equipos en la lucha contra los carteles familiares e internacionales del narcotráfico que operan en el Chapare, en coordinación y control del Ministerio de Defensa y de Gobierno.

Apoyar programas de prevención en zonas productoras de coca. Y en establecimientos educativos en todo el país, desarrollar sostenidamente los derechos de los Niños y los Adolescentes, haciendo conocer los peligros que acarrean el consumo de drogas.

Exigir la atención especializada a personas con adición en los hospitales del país.

Urge desde la diplomacia firmar acuerdos de cooperación jurídica internacional (bilateral o multilateral), para terminar con las organizaciones criminales del narcotráfico (Primer Comando Capital de Brasil (PCC), Cárteles de Medellín, Sinaloa, de Juárez, Marset, el Tren de Aragua venezolana, y el clan del exzar Felipe Cáceres.

Desde el Nivel central y las Gobernaciones implementar programas sostenidos de preservación medio ambiental y del ecosistema, con presupuestos y equipos especializados.

Fortalecer las instituciones y la seguridad jurídica evitando el ataque y avasallamiento de grupos armados de narcotráfico que aprovechan la fragilidad de la población, debe ser el reto prioritario de la Bolivia 2006.

En este corolario, Damián Zaitch experto en rutas de tráfico de drogas en el Cono Sur dice: “Hay una ley de hierro, cuanto más cerca de la producción, más grande los cargamentos encontrados”.  Habría que ingresar al Chapare, para erradicar y aprehender al que se burla de la ley y de las autoridades de Bolivia, si queremos alejar las sombras del encubrimiento.

Dios bendiga a Bolivia el 2006 y nos salve de las drogas.

 

Pedro Gareca Perales

 

 

En los últimos diez años en Bolivia se incautaron 257 toneladas de droga. En 2024 se incautaron 60 toneladas de clorhidrato de cocaína. Un kilo de droga en Colombia y llega a EE.UU vale 20.00 dolares el kilo y si llega a Europa cuesta Bs 35 millones de dólares, y esto quiere decir que las 257 toneladas de droga llegarían a costar aproximadamente 9.000 millones de dólares, casi una cuarta del producto interno bruto