El español se quedó fuera del Top-10 después de sufrir dos pinchazos en una etapa que también fue compleja para el Ford de Roma. Recital de Toyota y Al Attiyah, líder.
Fuente: https://as.com
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“Mañana será la clave del Dakar”, según baticinó Nasser Al Attiyah en su llegada a la meta de Al Ula. El qatarí afrontará ese momento con garantías y como líder de la categoría, gracias a una octava posición que le ha servido para mandar en la general y, sobre todo, para hacerse con un buen puesto en la arrancada. Porque como avisó Carlos Sainz de cara al tercer día de lucha contra el crono, esa especial iba a ser de todo menos sencilla por su extensión (500 kilómetros) y por anteceder a una primera parte de la maratón donde no habrá huellas de motos; por lo que no convenía abrir pista, ni tampoco hacerlo al día siguiente. En el futuro más cercano ninguno de los dos lo hará, pues ese honor será cosa de Toyota tras un recital. Pero de momento el qatarí gana margen frente al español después de haber tenido un día limpio que contrasta con el de Ford.
Desde el principio Carlos no tuvo un comienzo sencillo, pues sufrió un pinchazo en la primera parte de la especial que le hizo tener más cautela de la esperada. Igual que ocurrió en el Ford de un Nani Roma que cambió ruedas hasta en dos ocasiones; primero en el kilómetro 20 y más tarde en el 80. “Todo el mundo ha pasado por el mismo sitio así que es lo que hay. Esto es parte del juego y parte de la carrera”, analizaba el catalán en su llegada a meta, tras jornada donde la Raptor acumuló todo el infortunio que les esquivó durante el día anterior. Porque también Sainz sufrió un segundo pinchazo, en esta ocasión lento, que llegó después de haber hecho el cambio de ruedas (algo más lento de lo previsto). Y seguir arriesgando era sinónimo de jugar más de lo necesario con la suerte.
Las circunstancias obligaron a los Ford a ser prudentes y los dos españoles de la marca del óvalo se quedaron fuera de un Top-10 con monopolio casi absoluto para Toyota; en el que también se hizo sitio Loeb. Mientras que los dos Sandrider restantes cruzaron la meta en la 19ª (Cristina Gutiérrez) y 20ª posición (Lucas Moraes), justo por delante de una gran Laia Sanz con el Ebro.
Después de una mala primera etapa para el Hilux cambió la historia, con un Top-5 repleto del prototipo japonés (que en total metió siete unidades en las diez primeras plazas). El mejor de todos fue el de Seth Quintero, seguido de Lategan, Price y Al Rajhi. Esa representación podría ser anecdótica, pero la realidad es que los cuatro mejores del día compitieron junto a la nueva unidad que ha puesto el fabricante nipón en la carrera. Y aunque de momento han tenido una de cal y otra de arena, desde el equipo están convencidos de que competirán por todo con un súper coche.

Hasta que llegue ese momento, lo primero que deberá hacer Toyota es desbancar del liderato a un Al Attiyah que se libró de los pinchazos y tendrá una buena posición para atacar el crono en una zona del desierto que “no es fácil”, como avisó en su llegada a meta. Su margen en la general es de siete segundos frente al ganador de la segunda etapa y por detrás, después de 400 kilómetros que movieron el vivac desde Yanbu hasta Al Ula, la diferencia con Sainz se establece en 6:35 con los que Carlos puede jugar a su favor. El español comenzará mucho más rezagado que el piloto de Dacia y eso puede facilitarle la vida a nivel de navegación para seguir con un juego en el que tiene muy clara su estrategia. Los pinchazos han sido una piedra en el camino, pero por delante queda carrera.
Clasificación general coches tras la etapa 2

