
Fuente: https://www.vision360.bo
La Alasita, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, es una de las festividades más importantes de Bolivia en el que el deseo y las miniaturas se juntan y le acompaña una diversidad de sabores que se pueden encontrar en su recorrido.
Cada comida tanto dulce y salada es una esperanza de que el año venidero no falte nada en la mesa. Conoce algunas de las comidas más representativas de esta festividad en honor al Ekeko, el dios de la abundancia, en un recuento realizado por el Viceministerio de Gastronomía:
Plato paceño
El tradicional plato paceño es uno de los más representativos de la Alasita, ya que se acostumbra comer a mediodía del 24 de enero como parte de las tradiciones de esta festividad. Este plato lleva papa qhati, choclo, habas cocidas y queso, todos estos ingredientes son cocinados con sus cáscaras porque en el mundo andino “no se tiene la costumbre de pelar los alimentos, ya que se consideraba que los ingredientes ‘sufrían’ al ser pelados”, comenta la historiadora Sayuri Loza.
Cuenta la leyenda que en 1781 durante el cerco a La Paz en rechazo a la corona española, las personas morían de hambre y muchas familias estaban desesperadas por conseguir comida. A la familia del brigadier Sebastián Segurola, corregidor de La Paz, le llegaban algunos alimentos como la papa, las habas, el queso y choclo, se decía que la familia tenía un diocesillo de baja estatura y con sombrero que les dejaba los ingredientes, otros señalan que una empleada del hogar mantenía una relación con este hombre que era parte del ejército Tupac Katari que le enviaba alimentos y que tenía rasgos muy parecidos al Ekeko, el dios de la abundancia de la Alasita.
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En ese cerco, se describe que el plato paceño nació fruto de la escasez de productos básicos en la canasta familiar, señala el historiador y gestor cultural, Juan Pablo de Rada.
Este plato es cocinado en los mercados, en los puestos callejeros y las cocinas de las familias de La Paz el 24 de enero como parte de la tradición de esta festividad. A finales del siglo XX se comenzó a añadir la carne de res al platillo cargado de carbohidratos, cuenta Loza.
También en esta fecha se acostumbra a comer Chairo, una sopa tradicional caracterizada por el chuño, la chalona o carne seca de cordero, lleva papas al hilo, zanahoria, habas o arvejas y hierbas aromáticas como la huacataya. Esta sopa tiene una alta consistencia y fue declarado Patrimonio Cultural Intangible del municipio de La Paz por el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, al igual que el Plato Paceño junto a otros 22 alimentos.
El Queso Humacha
Es uno de los platillos que es parte de esta festividad que consiste en un guiso cremoso de queso criollo, habas, choclo y papas que son sazonadas con ají amarillo y hierbas aromáticas como la quirquiña. También es característico encontrar caseras que venden choclo con queso, un infaltable en la feria de la Alasita, al igual que en las tardes salen las señoras a vender humintas ya sea al horno o a la olla que son hechas de choclo, queso, pasas.
La mayoría de las comidas tradicionales de la Alasita llevan los mismos ingredientes como el choclo, la papa, el queso porque de acuerdo con el calendario agrícola es la época de estos ingredientes, comentó Loza.
Las masitas
La diversidad de masitas en miniatura es una de las delicias que se puede encontrar en el recorrido, las vendedoras ofrecen en conos una docena de estas masas dulces, algunas son tan tradicionales como la ‘teta de monja’ una masa dulce y su receta es del siglo XVII que aún perdura en esta festividad o las cocadas, una masa con coco rallado.
El api con pastel
Es muy requerido en la Alasita para degustar esta bebida caliente hecha de harina de maíz morado, canela y clavo de olor acompañada del pastel, una empanada frita inflada que lleva queso adentro y que se le espolvorea azúcar impalpable o el buñuelo que es una masa frita que se le echa miel de caña.
Humintas
Las caseras están en diferentes espacios de la feria vendiendo humintas a la olla o al horno usualmente salen en las tardes para la hora del té. La preparación tiene como ingrediente estrella al choclo que se le añade anís y queso. Ambas versiones se envuelve la preparación en la chala, que es la envoltura de los choclos. La huminta fue declarada Patrimonio Cultural Intangible del Municipio de La Paz por el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz en 2012.
Los churros
No pueden faltar en el recorrido, se trata de una masa frita cubierta de azúcar, algunos rellenos de dulce de leche que son muy requeridos por los comensales en esta festividad.
“La gastronomía en Alasita va más allá de sus sabores, tiene que ver con la memoria”, concluyó la historiadora Loza.