Fuente: eldeber.com.bo
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Nadie sabe qué pasó con el teléfono celular de una joven mujer, después que su pareja Jorge Luis Burgos Lola, de 26 años, a quien acompañaba en su auto BMW, fuera atacado por sicarios con disparos de arma de fuego que le provocaron la muerte.
La Policía y de la Fiscalía señalan que el jueves pasado por la noche, Jorge Luis Burgos Lola, se aprestaba a salir de un complejo deportivo del Urubó, manejando su vagoneta BMW de color negro, placa 6650-BGP, circunstancias en que fue interceptado por otros motorizados de los que descendieron varios hombres y lo acribillaron.
Por los informes de los servicios de inteligencia de la Policía, la joven mujer sintió que el auto era atacado y se cubrió entre el capó y el asiento. Al ver herido a su enamorado, abrió la puerta, salió del vehículo y se metió debajo y de esa manera se salvó de ser alcanzada por los disparos. Los pistoleros en ese momento llegaron hasta el auto, remataron al hombre, se apoderaron de su celular y luego se fueron lentamente. La mujer después hizo una llamada de su celular a sus familiares, pidiendo auxilio.
En las investigaciones la Policía, asegura que aparece un vehículo que cruza lentamente por el lugar y unas personas graban todo lo que sucedió, después se marchan. Para la Policía el teléfono de la joven mujer quedó en sus manos y después desapareció de manera muy curiosa.
Para la Policía y la Fiscalía el celular era fundamental para someterlo a una pericia o desdoblamiento. De esa manera era posible detectar información para establecer las verdaderas causas del hecho violento, pero sobre todo detectar llamadas, mensajes de textos, audios que puedan conducir a la identificación y captura de los autores materiales e intelectuales.
Tras el hecho violento que sacudió a la sociedad, agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), apelaron a la recuperación de las cámaras de seguridad para contar con imágenes. Asimismo, realizaron allanamientos a varios condominios de la zona del Urubó, secuestraron tres vehículos de alta gama y del lugar de los hechos levantaron 34 casquillos de arma de grueso calibre que dispararon los pistoleros en el ataque.
Como parte de las pesquisas, la Policía secuestró una vagoneta de alta gama con placa brasileña, encontrada abandonada y presuntamente relacionada con el hecho, además del vehículo BMW que manejaba la víctima. Ambos motorizados quedaron precintados y serán abiertos en presencia fiscal para pericias que permitan identificar propietarios, procedencia y posibles huellas o rastros balísticos.
El fin de semana la Policía y la Fiscalía ampliaron la investigación del delito de asesinato a legitimación de ganancias ilícitas.
Por legitimación se activó sobre algunos familiares del hombre victimado, al detectarse la posesión de bienes como vehículos, dinero e inmuebles, que no condicen con la realidad de los ingresos económicos que perciben.
El comandante de la Policía de Santa Cruz coronel Jhenky David Gómez, manifestó que en allanamientos se secuestró cuatro vehículos de alta gama para esclarecer la muerte de Jorge Luis Burgos. Afirmó que el hermano de la víctima, fue quien auxilió al abatido con disparos de arma de fuego y lo trasladó a una clínica, también es investigado por legitimación de ganancias ilícitas.
El jefe policial aseguró que “la víctima tenía ocupación de tatuador, realizaba tatuajes y no estaría relacionado con la cantidad de dinero y bienes que posee. También se investiga al hermano de la víctima, ambos publicaban una vida de lujos sin justificar sus ingresos”, manifestó el comandante.
Una vida de lujos
El director de la Felcc, coronel Gilmar Valencia, confirmó que tras el hecho se busca a los autores materiales y sus vehículos, un Mercedes y otra vagoneta costosa que utilizaron para interceptar a su víctima. Afirmó que de acuerdo a las pesquisas, el joven, antes de su asesinato recibió una llamada de personas para juntarse en el Urubó a donde llegó y fue acribillado.
Valencia aseguró que se realizó un allanamiento en la zona norte en un condominio donde vivía la víctima. Se evidenció que Jorge Luis Burgos alquilaba un departamento y pagaba 3.200 dólares al mes, además se incautó en ese lugar 15.500 dólares, un vehículo de lujo a su nombre y documentación, dos relojes caros y equipos de computación.
El jefe policial manifestó que se encontró algo curioso en su cuerpo. En su mano llevaba un tatuaje de AK-47, marca de un fusil de guerra muy utilizada por organizaciones criminales. “El joven se dedicaba a realizar tatuajes, era un tatuador, ese era su oficio. Manejamos la hipótesis de un ajuste de cuentas, ya se sabe que el crimen fue bien planificado por los autores”, dijo el coronel Valencia.
Dentro de las investigaciones también se incluye al hermano de Jorge Luis Burgos, que acudió al lugar para auxiliarlo y trasladarlo a un centro médico en busca de atención. La Felcc detectó que existen vehículos y otros bienes que corresponden al hermano y que son motivo de investigación.
De su pate el coordinador de la Fiscalía de Sustancias Controladas, Julio César Porras, aseguró que hay una investigación por asesinato y que se están esperando informes en torno a bienes intervenidos dentro de investigaciones por legitimación de ganancias ilícitas.
Hasta el momento no hay detenidos, pero se emitieron citaciones para todo el entorno familiar del fallecido y de la mujer que le acompañaba en su vagoneta BMW.

