En la actualidad, la mayoría se encuentra invertido en bancos del exterior. El Gobierno del MAS realizó ventas a futuro para poder sostener el gasto público

Fuente: El Deber
Aunque el oro representa hoy el principal respaldo de las Reservas Internacionales Netas (RIN) de Bolivia, la mayor parte de ese metal no está físicamente en el país. El último informe del Banco Central de Bolivia (BCB) revela que, al cierre de 2025, más del 84% del oro boliviano se encuentra depositado o invertido en bancos del exterior, una estructura que plantea ventajas financieras, pero también riesgos operativos y de soberanía.
Según el reporte oficial, Bolivia cerró la gestión 2025 con 22,3 toneladas de oro en reservas. De ese total, 18,8 toneladas están en el exterior, 1,8 toneladas permanecen en las bóvedas del BCB y 1,7 toneladas se encontraban en tránsito para refinación internacional.
¿En qué bancos está el oro boliviano?
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El documento oficial detalla que las 18,8 toneladas de reservas mantenidas en el exterior se encuentran distribuidas entre cinco grandes bancos internacionales, los cuales cumplen funciones tanto de custodia como de soporte para operaciones financieras de corto plazo.
Según el desglose, la mayor proporción del oro está depositada en Deutsche Bank, en Alemania, con un total de 7,3 toneladas. Le siguen instituciones financieras de Suiza, donde Union Bank of Switzerland (UBS) concentra 3,0 toneladas y Raiffeisen Schweiz mantiene 2,9 toneladas.
En América del Norte, las reservas están repartidas entre Toronto Dominion Bank, en Canadá, que resguarda 2,5 toneladas, y JPMorgan Chase, en Estados Unidos, con 3,1 toneladas, completando así el total de las 18,8 toneladas de oro ubicadas fuera del país.
Una parte de este oro está colocada en depósitos a plazo de entre uno y diez meses, lo que permite generar liquidez o respaldo para operaciones financieras, como ventas forward o swaps de oro.
Londres, el centro neurálgico del oro boliviano
El informe también confirma que el destino clave del oro refinado es Londres, donde el metal adquiere la categoría de “Barras de Buena Entrega”, el estándar que permite su uso en los mercados financieros internacionales. Durante 2025, el BCB logró 16,4 toneladas de oro con esta certificación, ya sea mediante refinación directa o intercambio con oro ya certificado.
Una vez refinado, el oro se deposita en cuentas de custodia del BCB en JP Morgan, en Londres, desde donde puede ser vendido, invertido o utilizado como garantía en operaciones financieras.
¿Por qué no está todo el oro en Bolivia?
Desde el BCB explicaron que el oro depositado en el exterior tiene mayor liquidez y puede convertirse en recursos de forma más rápida, lo que resulta clave en un contexto de restricción de divisas. En ese marco, durante 2025 Bolivia vendió 17,9 toneladas de oro, operación que permitió obtener $us 2.028 millones, recursos que fueron destinados principalmente a la importación de combustibles.
Sin embargo, el propio informe reconoce los riesgos: la concentración del 85,2% de las RIN en oro —la más alta de la región— reduce la diversificación y eleva la exposición a choques de mercado. A ello se suma el antecedente de la retención temporal de 0,93 toneladas en Turquía, que evidenció vulnerabilidades logísticas y legales cuando el oro sale del país para refinación.
Un respaldo sólido, pero cada vez más comprometido
El informe del BCB deja en claro que el oro sigue siendo el principal sostén de las reservas bolivianas, pero también revela una realidad menos visible: ese respaldo depende de bancos extranjeros, contratos financieros y mercados internacionales. En un escenario de alta necesidad de liquidez, el oro no solo se guarda, sino que se vende, se adelanta y se compromete a futuro.
Por ello, el propio Banco Central concluye que es urgente reducir la concentración en oro y diversificar las RIN, para recuperar márgenes de maniobra y disminuir riesgos financieros.
Observaciones
El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, señaló que, tras revisar las operaciones heredadas, identificaron prácticas realizadas por el anterior gobierno que no cumplían estándares técnicos adecuados.
Espinoza criticó la alta concentración de reservas en oro, que representa el 85% del total, señalando que genera riesgos por la volatilidad del precio y la baja liquidez del metal. Según estándares internacionales, el nivel adecuado sería entre 10 y 20%.
El BCB detectó operaciones “atípicas” de la administración anterior, como compras de oro con adelanto de efectivo y ventas forward que comprometen 6,6 toneladas para 2026.
También heredaron 0,93 toneladas de oro retenidas en el exterior, recuperadas por la nueva gestión. Para evitar riesgos, el Banco Central aprobó un nuevo reglamento de compras internas, más transparente y con lineamientos objetivos.
Espinoza destacó que la política pasada de ventas de oro buscaba generar divisas para importación de combustibles, sin incrementar efectivamente las reservas. La propuesta del BCB es diversificar activos, reducir la concentración de oro y aumentar la disponibilidad de divisas, garantizando una gestión técnica y responsable de las reservas internacionales.