La participación asiática crece en la carrera, con hasta 24 pilotos tomando la salida. También aumenta el número de marcas y no es inviable un cambio de escenario en el futuro.

Fuente: https://as.com
No hace demasiado que el Dakar tenía puesto su foco de interés en el mercado americano. La entrada de Ford a la carrera o la presencia de pilotos como Seth Quintero en la categoría reina, fueron un aliciente para atraer a ese tipo de público. Pero ahora, la prueba mira hacia un nuevo gigante que ha crecido a marchas forzadas en las dos últimas ediciones. La presencia de China en el mítico raid se ha reforzado con hasta 24 pilotos participantes tomando la salida; siendo la sexta nacionalidad más representada. Pero además, a nivel de marcas, la cifra también ha aumentado después de apuestas como la de KOVE.
La marca asiática llegó al Dakar con la ambición de poner a prueba sus materiales en la carrera más dura del mundo, tal y como desveló hace un año Javi Vega en AS. Pero ahora que las motos chinas han comenzado a hacerse notar en el Viejo Continente, Estados Unidos y el resto del mundo, otros fabricantes como Hotoya o Segwayy Arctic Leopard (motos eléctricas que compiten en Mission 1000), también han llevado a cabo la apuesta de participar en el mítico raid. “Fui al EICMA en Italia, al salón de la moto. Había algunos fabricantes que no había visto nunca, porque había un buen número de chinos. Estaban por todas partes, es increíble y están ahí a tope», comenzaba explicando David Castera, director de la prueba, sobre una tendencia a la que le dio validez: “Esto (aumento de participantes chinos) no ha llegado por casualidad. Hemos trabajado mucho. Con la COVID perdimos mucho tiempo pero en abril, pasamos tres semanas allí para preparar la vuelta de todos los constructores tanto de coche como de moto».
“Llegarán equipos nuevos al Dakar”
El atractivo de esta asociación llega por ambas direcciones porque, para empezar, Castera admite que “hay organizadores chinos que están aquí para que hablemos con ellos y veamos qué podemos hacer”. Pero además, el interés de los fabricantes asiáticos pasa por poner a prueba sus prototipos y saben, que no existe ningún examen mejor que aquel que lleva al límite la fiabilidad y durabilidad de los materiales, durante más de 8000 kilómetros de competición. Las carreras en general (la marca premiumdel grupo Chery, Exeed, se prepara para desembarcar en las 24 Horasde Le Mans) y el Dakar en particular están en los planes del gigante asiático. Y aunque por su metodología “necesitan más tiempo para arrancar, lo importante es que llegarán uno o dos equipos nuevos de motos y también en coches”.
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“Por primera vez en Francia, este año se han vendido más coches chinos que europeos en la historia», detalla Castera, para poner en contexto la importancia de esta operación. Pero, ¿cómo sería el desembarco chino en la carrera? Lo cierto es que los novatos no serían pioneros, pues detrás de la chapa y pintura de Ebro y Santana (marcas españolas) el respaldo económico llega desde el gigante asiático. Pero eso no impide que la organización ultime el aterrizaje de nuevos fabricantes en la categoría Stock.
Dicha clase no solo es una opción más económica, sino que es el banco de pruebas ideal para todos los vehículos que quieran poner en la calle y detrás Sven Quant, reponsable de proyectos ganadores como el de Mini o Audi, lideraría alguno de los desarrollos. Un aumento exponencial, ¿influiría en un cambio de escenario para el Dakar? “Se puede hacer, pero hay que tener en cuenta el clima; porque en eneron no se puede ir”, zanjó David, dejando varias puertas abiertas al futuro, pero en una sola dirección.