La cotización del dólar paralelo en Bolivia se ubica en Bs 9,54 para la compra y Bs 9,53 para la venta. Mientras que, el valor referencial del BCB indica que para la compra de la divisa extranjera se debe pagar Bs 9,16 y para su venta, Bs 9,35
Un joven realiza una transacción en una casa de cambio en Santa Cruz. Foto: El Deber
Fuente: El Deber
En las últimas semanas de enero de 2026, los portales especializados que monitorean el tipo de cambio en el mercado informal han reportado al dólar paralelo con movimientos leves y cotizaciones cercanas a los Bs 9,50–9,55, sin superar los Bs 10 en jornadas consecutivas. Esta estabilidad se observa, por ejemplo, en registros entre el 18 y el 25 de enero, donde el precio ha oscilado dentro de un rango estrecho, con leves bajas y subidas diarias propias del mercado informal.
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Estos valores contrastan fuertemente con los picos observados en 2024 y 2025, cuando el dólar paralelo llegó a fluctuar entre Bs 10 y Bs 20 debido a restricciones de divisas y alta demanda, según los expertos consultados.
Otro aspecto para tomar en cuenta es como el valor de dólar paralelo paulatinamente se acerca al referencial del Banco Central de Bolivia (BCB), que cada jornada publica con el objetivo de ser una guía en las transacciones que se realiza en la moneda extranjera, aspecto que para el economista Germán Molina, es clave si se busca estabilidad cambiaria y menos especulación.
Así durante la jornada del domingo 25 de enero, la cotización del dólar paralelo en Bolivia se ubica en Bs 9,54 para la compra y Bs 9,53 para la venta. Mientras que, el valor referencial del BCB indica que para la compra de la divisa extranjera se debe pagar Bs 9,16 y para su venta, Bs 9,35
¿Qué significa que este por debajo de los Bs 10?
El dólar paralelo refleja la oferta y demanda de dólares fuera del sistema financiero oficial, donde la cotización está regulada por el BCB. A diferencia del tipo de cambio oficial (estable desde 2011 en alrededor de Bs 6,96 para la venta), el paralelo muestra cuánto está dispuesto a pagar el mercado informal por moneda extranjera, sobre todo por parte de importadores, comerciantes y población que no accede al dólar por canales oficiales.
Para Molina, que el dólar paralelo se mantenga por debajo de Bs 10 indica una menor presión sobre la demanda de divisas en el mercado informal frente a meses anteriores.
“Aunque sigue habiendo una brecha con el cambio oficial, la trayectoria descendente desde niveles mucho más altos puede interpretarse como una señal de cierta relajación en la urgencia por comprar dólares, posiblemente influenciada por una mayor oferta de divisas o por expectativas de estabilidad macroeconómica”, explicó Molina.
Impacto en la economía y el bolsillo de las personas
Menor presión inflacionaria en productos importados: Al bajar el costo del dólar paralelo, los productos importados —como equipos electrónicos, repuestos o insumos que se negocian en dólares en el mercado informal— tienen menores incentivos para subir sus precios de manera agresiva, aunque no elimina otros factores inflacionarios.
Comerciantes e importadores: Para los sectores que dependen del mercado paralelo para acceder a divisas, un dólar más bajo o estable facilita planificar compras y puede traducirse en precios más competitivos si la tendencia se mantiene.
Ahorristas y público en general: Para las personas que guardan ahorros en dólares o que planean viajar al exterior, una cotización paralela moderada reduce el monto de bolivianos necesarios por unidad de dólar, aliviando parcialmente el costo de comprar moneda extranjera fuera del sistema oficial.
Diferencial con el dólar oficial: A pesar de la reducción, sigue existiendo una brecha significativa entre el tipo de cambio oficial (que sigue fijo por política del BCB) y el paralelo, lo que refleja persistentes tensiones en el mercado de divisas y la preferencia de muchos agentes por acceder a dólares fuera del circuito formal.
Molina considera que aunque la cotización del dólar paralelo por debajo de Bs 10 representa una señal de moderación de la presión cambiaria, los efectos sobre la economía y los bolsillos dependerán de si esta tendencia se estabiliza o si vuelve a experimentar volatilidad por factores internos o externos.
