El drama en los hospitales: «Paros prolongan la agonía por los tratamientos»


Santa Cruz. “Ustedes me van a terminar matando”, reclamó un paciente al personal de un hospital cuando perdió su ficha a causa de un paro. Lleva tres meses atrapado entre reprogramaciones sin lograr acceder a una sola consulta por las huelgas

Por Deisy Ortiz Duran



Fuente: eldeber.com.bo

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El bolsillo vacío y la necesidad hacen que el dolor se transforme en agonía en las puertas y pasillos de los hospitales públicos. Mientras los paros en el sistema de salud se prolongan, miles de pacientes siguen atrapados en una espera que, en muchos casos, puede costarles la vida. Hay pacientes que llevan meses aguardando atención y que ni siquiera han logrado tener su primera consulta debido a las medidas de presión, que desde el año pasado han dejado casi 100 días sin atención a los pacientes del sistema público.

Solo en los últimos ocho días de paro, unos 12.000 pacientes se quedaron sin atención en consulta externa en los cinco hospitales de tercer nivel. Entre los más perjudicados están los enfermos oncológicos nuevos, que no pueden iniciar un tratamiento porque no logran acceder a la consulta médica, la puerta de entrada para recibir atención especializada y tratamiento.

Para ellos, un día de paro es un día menos para salvar la vida, porque cada minuto cuenta para frenar la enfermedad o permitir que avance.

Este es el caso de Romelio A., paciente con cáncer de riñón. Fue operado hace cinco meses y, desde entonces, no logra una consulta con el oncólogo para iniciar su tratamiento de quimioterapia o cualquier otro procedimiento que el médico indique.

Cuenta que, en noviembre programó una ficha para el 13 de enero, pero cuando llegó el día, estaban en paro. Ahora debe esperar hasta el 13 de febrero.

“La última vez los médicos estaban atendiendo, pero el personal de archivo no, porque los trabajadores de salud estaban en paro.  Como soy paciente nuevo, no había quien haga la historia clínica. ‘Ustedes me van a terminar matando’, les dije ese día, molesto”, relató.

Cuenta que el 31 de julio le extirparon el riñón derecho y debía iniciar su tratamiento de inmediato. Tiene todos los exámenes y laboratorios listos, pero sigue sin poder comenzar. Antes del diagnóstico trabajaba en la construcción, pero ahora no puede hacerlo porque pasa sus días entre hospitales. Es padre de cuatro hijos.

Dormir en el hospital

En el mismo centro, sentada en una banca, con el cansancio marcado en el rostro, estaba Ana Castro. Madrugó este martes desde Montero, pero tampoco logró ser atendida. Resignada, decidió quedarse en el hospital para intentar nuevamente hoy una consulta con la mastóloga.

Tiene un tumor que comenzó como una pequeña bolita en el seno derecho. La acompañaba su hija y apenas lograron reunir dinero para el pasaje, por lo que optaron por pasar la noche en el hospital.  Una paciente que escuchaba su historia se acercó para darle ánimo. Le dijo que el cáncer es una lucha larga, pero que puede vencerse. Ella lleva 13 años en tratamiento y está a punto de superarlo.

Un poco más allá, sobre el piso y con la cabeza apoyada en la puerta de ingreso, estaba Cristina, de 57 años. Esperaba a que el dolor le pase para poder tomar un micro de regreso a su casa, en Satélite Norte. “Ya me han hecho quimioterapia, radioterapia y braquiterapia, pero sigo con dolor”, dijo con la voz débil. Le acababan de hacer una biopsia. “Por suerte me atendieron, muchos vuelven a casa sin que el médico los vea”, agregó.

Los pacientes aseguran que, durante los paros, en el Oncológico los tratamientos programados como quimioterapia, radioterapia, braquiterapia y tomografías suelen mantenerse.  Sin embargo, las consultas externas se suspenden, incluso cuando la medida es del personal administrativo, porque no se pueden tramitar historias clínicas. Esto retrasa diagnósticos y el inicio de tratamientos.

¿Quién defiende al paciente?

Los pacientes aseguran que continuos paros en el sistema público han dejado 97 días sin atención a los hospitales, desde el 1 de enero de 2025 hasta este miércoles.

“Lo grave es que tampoco consiguen nada parando. Deben entender que los paros no funcionan y que los únicos perjudicados somos los pacientes. Al final, ellos reciben su sueldo igual”, dice la presidenta de la Asociación de Pacientes con Cáncer y Voluntarios, Lihetzer Zenteno.

De acuerdo con Zenteno, la  afectación va mucho más allá de perder una ficha. Aseguró que hay pacientes que fallecen mientras esperan una programación o reprogramación, e incluso algunos que nunca llegan a iniciar su tratamiento. “Los paros prolongan la agonía por un tratamiento. Una historia es más triste que otra”, lamentó.

Explicó que cuando un paciente pierde un turno debe comenzar todo el proceso desde cero, lo que agrava el cuello de botella del sistema. “Esa persona ya esperó 15 días por una ficha. Ahora tendrá que aguardar un mes más”, señaló.

Para muchos enfermos, el sistema público es la única alternativa porque no tienen recursos para costear los tratamientos. “En el privado, los tratamientos son inaccesibles”, afirmó.

Detalló que una consulta especializada para un paciente con cáncer cuesta entre Bs 300 y Bs 500, una quimioterapia puede llegar a Bs 45.000, porque el medicamento demanda unos Bs 30.000  y la aplicación unos Bs 15.000.

“Nuevamente nos hemos declarado en emergencia, porque se están perdiendo vidas”, advirtió, al informar que se reunieron con pacientes renales para definir acciones frente a los paros.

Cuestionó además la indiferencia de las autoridades. “Brillan por su ausencia. No tenemos ni una sola palabra sobre esta situación. El alcalde dice que los paros son injustificados, pero al final no se hace más nada. Lo único que vemos todos los días son pacientes afectados”, lamentó.

En otros hospitales

La situación se repite en otros nosocomios, donde la población también se ve seriamente afectada por los paros.

En el Mario Ortiz, si bien se activó un plan de contingencia, la atención resulta insuficiente frente a la alta demanda.

La semana pasada, un comunicado en la puerta del establecimiento informaba que, por día, solo se entregarían 50 fichas para electroencefalogramas, mientras que otros estudios fueron suspendidos.

“Tenemos que hacer fila durante 24 horas. Eso deben darse cuenta las autoridades. Hay señoras con sus niños enfermos en la fila. Las autoridades tienen que entender que eso no es normal”, expresó un padre de familia.

Sigue el paro de trabajadores

Este martes, tras una reunión con autoridades de la Secretaría de Salud, la Federación de Sindicatos de Ramas Médicas de Salud Pública (Fesirmes) determinó declarar un cuarto intermedio en sus medidas de presión. Sin embargo, los trabajadores de salud mantienen el paro de 96 horas, que se extenderá hasta el jueves, por lo que la atención continuará suspendida en el sistema público durante lo que resta de la semana.

Al respecto, el secretario departamental de Salud y Desarrollo Humano, Edil Toledo, pidió levantar las medidas de presión y lamentó que el conflicto, originado por la exigencia del pago de salarios al municipio, termine afectando la atención en los tres niveles del sistema de salud.

Por su parte, el alcalde calificó de injustificadas las medidas asumidas por el sector. Aseguró que los pagos están garantizados y que la Alcaldía continúa cumpliendo con sus obligaciones. “Nunca se les ha dejado de pagar. Nunca. Pero ellos dejan de trabajar y cobran”, afirmó.

La autoridad municipal explicó que el 40% del presupuesto municipal está destinado al sector salud, principalmente al pago de salarios, pese que los funcionarios y profesionales no cumplen con sus funciones.