En enero de 2026 se registraron tres violentos ataques de jucus, armados con armas de fuego y dinamita, en Oruro y Potosí


Ayer, 30 jucus hicieron volar el muro perimetral del ingenio Agua Dulce, que se encuentra a unos 45 kilómetros de la ciudad de Potosí, y se llevaron más de una tonelada de concentrados de plata de alta ley.
En enero de este año, se registraron tres asaltos de jucus en Oruro y Potosí. Foto La Patria
En enero de este año, se registraron tres asaltos de jucus en Oruro y Potosí. Foto La Patria

Fuente: Visión 360
Por Germaine Barriga Velarde

En enero de 2026 se registraron tres asaltos de grupos armados de jucus en minas de Potosí y Oruro, extremo que muestra el nivel de organización de estos grupos delincuenciales, que actúan con extrema violencia y cuentan con armas y dinamita para cometer el robo de mineral.



Según los reportes de las víctimas, los grupos se encuentran bien organizados, tienen información de los lugares a los que ingresan para proceder con el robo de minerales, lo que hace presumir que cuentan con financiamiento económico, cuyo origen es desconocido.

La Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin-Potosí) advirtió que los grupos se encuentran “bien estructurados” y cuentan con armas, financiamiento y acceso a equipos de inteligencia.

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También advirtió que el Ministerio Público no realiza de forma correcta su trabajo, lo que permite que estos delincuentes salgan libres o con detención domiciliaria y no se impongan sanciones que les disuadan de continuar con estas actividades ilegales.

Este viernes 30 de enero se reportó el ataque de alrededor de 30 ladrones de mineral, quienes estaban armados y procedieron con el robo de más de una tonelada de concentrados de plata de alta ley; el valor del mineral robado todavía no fue cuantificado, según el reporte del diario El Potosí.

Según la información, el grupo, tras irrumpir con violencia en el ingenio minero Agua Dulce, que se encuentra a unos 45 kilómetros de la ciudad de Potosí y pertenece a la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin-Potosí), utilizó explosivos para hacer volar el muro perimetral del ingenio.

El informe preliminar revela que los jucus optaron por hacer volar el muro perimetral de la planta de tratamiento de minerales para, de esa forma, poder tener acceso al lugar. Una vez adentro, procedieron a reducir a los serenos, quienes fueron amenazados de muerte y maniatados de pies y manos.

El responsable del ingenio, Miguel Ángel Cuiza, relató que los delincuentes “han ingresado con armas de fuego y dinamitas” y que hicieron corretear a la gente, dijo.

Cuiza informó que, debido a los ataques permanentes, la puerta principal del ingenio contaba con medidas de seguridad reforzadas, al extremo de haber colocado maquinaria pesada, que era utilizada para trancar ese ingreso.

Sin embargo, dijo que los asaltantes evitaron ese acceso y optaron por detonar explosivos en un sector del muro, por donde finalmente ingresaron para robar los concentrados de plata.

El 15 de enero se registró otro asalto a un ingenio que no fue identificado por El Potosí. Según el reporte, el hecho ocurrió alrededor de la 01:00 de la madrugada, cuando los trabajadores descansaban en el lugar de trabajo. De pronto, Alfredo H., Henry T., Wilson P. y Jorge F. fueron atacados brutalmente por un grupo de jucus.

También se informó que imágenes captadas en el lugar por una cámara de seguridad mostraron que el grupo de delincuentes se ocultó en principio detrás de un muro y después se dispersó por las instalaciones del ingenio, lo que hace presumir que el asalto fue previamente planificado, porque parte de la banda se dirigió directamente al área donde se encontraban los serenos.

Los trabajadores agredidos se encontraban fuera de peligro, pero presentaban golpes en el rostro y distintas partes del cuerpo, y uno de los serenos sufrió la fractura de una mano al resistirse al robo, según un reporte de ese diario local.

Ataque masivo en Huanuni

El 10 de enero, el diario estatal Ahora el Pueblo informó que un grupo de alrededor de 100 ladrones de mineral intentó ingresar de forma violenta al distrito minero de Huanuni, ubicado en el departamento de Oruro.

El hecho provocó momentos de alta tensión, enfrentamientos y una inmediata reacción de mineros, pobladores y la Policía, lo que evitó el saqueo de los yacimientos, sostiene el informe.

El ataque se concentró en el sector de Patiño, identificado por los trabajadores como “uno de los puntos más vulnerables del sistema de vigilancia minera”, sostiene el informe.

Según los dirigentes del distrito minero, esa región carece de suficiente seguridad, lo que es aprovechado por este tipo de delincuentes para intentar ingresar a los depósitos de mineral. Este ataque se dio en momentos en los cuales un número considerable de trabajadores se encontraba en la ciudad de La Paz para respaldar las movilizaciones de la Central Obrera Boliviana (COB) en contra del Decreto 5503.

Según las versiones de dirigentes del lugar, los trabajadores activaron su sistema de alarma interna y utilizaron drones para un monitoreo aéreo del área, lo que permitió precisar que se trataba de más de un centenar de personas organizadas.

Ante esta inseguridad, Fedecomin-Potosí emitió una alerta sobre el aumento y la evolución de los jucus, considerando que estos grupos han sido identificados como organizaciones que operan con un mayor nivel de riesgo y violencia en las áreas mineras del departamento, según el diario Correo del Sur.

Armados, con financiamiento y equipos de inteligencia

Óscar Chavarría, presidente de Fedecomin-Potosí, sostuvo que estos grupos delincuenciales “ya no se limitan al robo de mineral, se han estructurado en grupos que cuentan con acceso a armas, financiamiento y equipos de inteligencia”, advirtió. Reconoció que esta forma de operar “ha incrementado la inseguridad en las operaciones de las cooperativas mineras”, el pasado 17 de enero.

Chavarría criticó el desempeño del Ministerio Público en el departamento, porque, desde su punto de vista, no se presentan “argumentos sólidos en los procesos judiciales cuando los presuntos responsables son sorprendidos en flagrancia”. Esta falta de contundencia ha llevado a la aplicación de medidas que no resultan disuasivas, lamentó.

En uno de los casos denunciados, recordó que se logró la aprehensión de 11 ladrones de mineral; sin embargo, observó que algunos de ellos solo recibieron detención domiciliaria, mientras que otros fueron liberados por ser menores de edad o por tratarse de una mujer. “De los 11 aprehendidos, solo 5 permanecen detenidos, aunque están gestionando medidas sustitutivas”, sostuvo.

El dirigente lamentó que las gestiones realizadas ante instancias como la Fiscalía, la Gobernación y autoridades judiciales no hayan resultado en sanciones efectivas, extremo que provoca que las cooperativas mineras no estén recibiendo el apoyo necesario del sistema de justicia para enfrentar este problema creciente.

También dijo que se ha solicitado a la Policía Boliviana llevar a cabo una investigación exhaustiva para identificar las fuentes de financiamiento de estos grupos, considerando que operan de forma organizada y están armados.