El representante de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Michael Waltz, aseguró que Nicolás Maduro es “responsable de perpetrar ataques contra el pueblo de Estados Unidos, de desestabilizar el hemisferio occidental y de reprimir de manera ilegítima al pueblo de Venezuela”.
El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Michael Waltz. REUTERS/Eduardo Muñoz
El representante de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Michael Waltz, defendió este lunes la reciente intervención militar estadounidense en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro, calificando la acción como una “operación policial” destinada a hacer cumplir la ley debido a las acusaciones de narcotráfico vigentes contra el dirigente venezolano “desde hace décadas”. En una sesión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, Waltz justificó el operativo al afirmar que no se trató de una ocupación, sino de la ejecución de un mandato legal sobre un “presidente entre comillas”, a quien describió como “narcoterrorista ilegítimo”.
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Según explicó Waltz ante el Consejo, Maduro es “responsable de perpetrar ataques contra el pueblo de Estados Unidos, de desestabilizar el hemisferio occidental y de reprimir de manera ilegítima al pueblo de Venezuela”. El embajador estadounidense enfatizó que la acción militar fue dirigida específicamente contra un fugitivo buscado por delitos de narcotráfico, equiparando la captura de Maduro con la realizada en 1989 contra Manuel Noriega en Panamá.
Waltz insistió en que existen “evidencias abrumadoras” que serán presentadas en el proceso judicial que enfrentan Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Estados Unidos. El diplomático subrayó que, en opinión de su gobierno, Maduro “no era un jefe de Estado”, sino un “narcoterrorista” que, durante años, manipuló el sistema electoral venezolano para perpetuarse en el poder y lideró el denominado Cártel de los Soles, con el objetivo de “utilizar las drogas como arma contra Estados Unidos”. Además, Waltz acusó a Maduro y a sus colaboradores de asociarse con “los mayores narcotraficantes y terroristas del mundo” y de facilitar el flujo de drogas hacia territorio estadounidense, mencionando específicamente al Tren de Aragua.
Durante su intervención, Waltz señaló que Venezuela se había convertido en una “base de operaciones para rivales y competidores de Estados Unidos” y en fuente de enriquecimiento para “organizaciones terroristas internacionales” como Hezbolá y funcionarios corruptos de Irán. “No vamos a permitir que el hemisferio occidental se utilice como base de operaciones para los adversarios, rivales y competidores de Estados Unidos”, remarcó, agregando que no podía seguir permitiéndose que “las mayores reservas energéticas del mundo estén bajo el control de adversarios”.
El embajador estadounidense también hizo referencia a las denuncias de abusos contra los Derechos Humanos durante el mandato de Maduro y al éxodo de “más de 8 millones de venezolanos”, lo que, según sus palabras, ha generado la “mayor crisis de refugiados del mundo” y ha provocado desestabilización en países vecinos. Waltz afirmó que “millones de venezolanos” en el exterior recibieron la noticia de la operación con “regocijo”.
Una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. REUTERS/Eduardo Muñoz
En respuesta a las críticas de países como Colombia, China y Rusia durante la sesión, Waltz reiteró que “no hay ninguna guerra contra Venezuela ni contra su pueblo” y negó que Estados Unidos esté ocupando el país. Sostuvo que la detención de Maduro fue una acción “de conformidad con la responsabilidad del presidente de EEUU” para “proteger a los estadounidenses dentro y fuera del país contra un fugitivo directamente responsable del narcoterrorismo que ha causado la muerte de miles de estadounidenses”.
Waltz mencionó que el gobierno estadounidense, bajo la presidencia de Donald Trump, ofreció a Maduro “múltiples salidas diplomáticas”, pero estas fueron rechazadas. El representante estadounidense concluyó que su país busca “la paz, la libertad y la justicia para el gran pueblo de Venezuela” y que las acciones emprendidas tienen como objetivo “estabilizar la región y hacer que el vecindario en el que vivimos sea un lugar mucho mejor y más seguro”.
(Con información de EFE y Europa Press)
Fuente: infobae.com