Futbolistas Agremiados de Bolivia (Fabol) inició el año 2026 con una dura ofensiva contra la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), a la que acusa de cometer graves irregularidades administrativas.
Fuente: diez.bo
A través de un comunicado enviado a los medios de comunicación, Fabol informó que presentó varias denuncias ante la FIFA y la Conmebol, solicitando la intervención de la FBF por lo que califican como “atroces ilegalidades” cometidas por la actual administración federativa.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El documento detalla que, debido a la magnitud de los hechos denunciados, las acciones legales no solo se limitaron a instancias deportivas internacionales. En fecha 10 de diciembre de 2025, Fabol también presentó denuncias ante el Ministerio de Salud y Deportes, para que las mismas sean remitidas al Viceministerio de Deportes, instancia que ya confirmó la recepción de los documentos y el inicio de los procesos administrativos correspondientes.
Asimismo, el comunicado señala que los hechos denunciados ante organismos y tribunales de Argentina y la Conmebol guardan similitud con la situación que atraviesa el fútbol boliviano en la actual gestión federativa. En ese sentido, Fabol remarca que el Estado boliviano, a través de sus autoridades, tiene la atribución y la obligación de fiscalizar y, de ser necesario, intervenir en el fútbol nacional.
Finalmente, la entidad que agremia a los futbolistas recordó que la Federación Boliviana de Fútbol es una persona jurídica obligada a cumplir y respetar la Constitución Política del Estado y las leyes vigentes. Por ello, y ante las reiteradas vulneraciones de derechos e ilegalidades denunciadas, Fabol ratificó la presentación de denuncias formales ante la FIFA, la Conmebol y el Estado boliviano.
En su pronunciamiento, Fabol instó a dirigentes de clubes, senadores, diputados y autoridades del Estado a sumarse a estas gestiones, con el objetivo de “luchar juntos contra la dictadura de Ángel Fernando Costa” y recuperar la legalidad y la institucionalidad del fútbol boliviano, que —según el comunicado— se encuentra “secuestrado”.

