Gobierno debe implementar plan para lucha contra terrorismo iraní


El analista en inteligencia Jorge Santistevan denunció que Bolivia sigue siendo satélite de Irán desde los gobiernos de Evo Morales hasta Luis Arce, con diplomacia cercana vía Ministerio de Relaciones Exteriores que incluyó transacciones económicas por drones sofisticados. Además, el gobierno de Arce entregó cerca de 700 pasaportes y cédulas de identidad a fuerzas Al Quds de Irán —movimiento terrorista—, facilitando operaciones encubiertas.

 

 

Fuente: El Diario / La Paz



 

El coronel retirado Jorge Santistevan, exoficial del Ejército y analista en inteligencia, afirmó que el gobierno de Rodrigo Paz Pereira debe implementar plan de tres factores para una lucha eficiente contra el terrorismo de Irán.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

En entrevista con EL DIARIO dijo que primero se debe depurar las instituciones mediante seguimiento y contrainteligencia para neutralizar agentes reclutados por los iraníes; segundo, integrar un sistema exclusivo de inteligencia y contrainteligencia enfocado en organizaciones criminales ligadas al terrorismo y tercero, aliarse con agencias de EEUU e Israel para generar confianza, buenas relaciones y protección nacional.

Santistevan denunció que Bolivia sigue siendo satélite de Irán desde gobiernos de Evo Morales hasta Luis Arce, con diplomacia cercana vía Ministerio de Relaciones Exteriores que incluyó transacciones económicas por drones sofisticados. Estos, supuestamente para control fronterizo, nunca se usaron ni se identificaron públicamente por el Ejército, dejando dudas sobre su destino real.

Además, el gobierno de Arce entregó cerca de 700 pasaportes y cédulas de identidad a fuerzas Al Quds de Irán —movimiento terrorista—, facilitando operaciones encubiertas.

“El objetivo iraní en Sudamérica es Argentina, aliada de Israel, usando Bolivia como base ideal para inteligencia y contrainteligencia regional gracias a su ubicación central y permisividad. Aquí, grupos terroristas como Hezbolá y Guardia Revolucionaria Islámica lavan fondos vía mafias ligadas al narcotráfico, tráfico de armas, tierras raras, órganos y contrabando, fortaleciendo operaciones globales”, dijo.

Santistevan sostuvo que en Bolivia se facilita extracción de tierras raras —incluso al inicio del actual Gobierno—, con iraníes viviendo como bolivianos gracias a identidades falsas. Agregó que existen connacionales reclutados por inteligencia iraní, motivados por lucro, ascensos y cargos durante gestiones Morales-Arce, donde militares y policías fueron instrumentalizados a favor de Teherán.

“Estos agentes persisten en instituciones, trabajando por intereses económicos para Hezbolá y Guardia Republicana, nutriendo reclutamiento y actividades terroristas. EEUU toma previsiones por bolivianos infiltrados, mientras Irán, tras ataques de Israel y Washington, prepara revanchas masivas, especialmente contra EE.UU. Latinoamérica debe ser proactiva contra este rival poderoso”, agregó.

El actual Gobierno cortó relaciones con Irán, Venezuela, Cuba y Nicaragua —centros iraníes—, pero resabios persisten en explotación de oro, tierras raras y negocios ilícitos.

Santistevan insistió en la limpieza institucional como paso clave para proteger al Gobierno, seguido de un sistema dedicado contra crimen-terrorista, idealmente con apoyo de EEUU e Israel para posicionar Bolivia como socio confiable.

Al respecto, archivos verifican nexos históricos: drones iraníes comprados bajo Morales para «narcotráfico fronterizo» pero sin uso claro; pasaportes irregulares a iraníes denunciados por Argentina; negociaciones Irán-Bolivia por tierras raras en Ayopaya (Cochabamba) y Cerro Manomó (Santa Cruz), con 28.000 hectáreas; embajadas iraníes como centros de inteligencia; vínculos MAS-Irán en defensa y ciberseguridad. Informes Mossad y CIA señalan Bolivia como base Hezbolá para complots regionales, con cédulas falsas y mafias financieras.

Santistevan advirtió que Irán usa Bolivia para proyectar poder, nutriendo Hezbolá con dinero sucio sudamericano —25% narcotráfico regional va a terroristas—, reclutamiento y logística. El cambio político ofrece chance para romper satélite-status, pero exige depuración inmediata para evitar infiltrados en Fuerzas Armadas, Policía y Gobierno.